Primera Ley del Amor – Ámate de Tí Mismo

1ª LEY DEL AMOR:

 Ámate a ti mismo…como te gustaría ser amado, (incondicionalmente)

Cuando se dijo:

“Ama a tu prójimo como a ti mismo”,

Lo que se quiso decir es que antes de amar a mi prójimo debo de amarme de tal manera, que amar al otro sea una consecuencia natural de tal nivel de comprensión del amor.

“No puedo dar lo que no tengo”.

Se nos enseñó todo lo contrario.

En nuestro afán por amar y complacer al otro, para ganarnos su aprobación y su aceptación, hemos perdido de vista al ser más importante de todos, el:

Yo mismo.

Aprendimos a olvidarnos de nosotros mismos

Desde muy pequeños,  desde el momento en que empezamos a querer hacer las cosas para complacer a nuestros padres y maestros.

Cuando aquellos que eran nuestras autoridades quizás abusaron de nosotros, o nos acusaron de malcriados, inútiles, insuficientes, sucios, malos, desordenados, etc. nos lo creímos, y nos revestimos de todo tipo de máscaras para ocultarle al mundo todo aquello de lo que habíamos sido acusados, reforzando nosotros mismos cada vez más tales acusaciones.

El amor es nuestro estado natural, es nuestra esencia, es quién somos,

Pero hasta que seamos capaces de reconocerlo,

Seguiremos chocando contra la pared del prójimo.

El verdadero amor es incondicional, de tal manera de que antes de poder amar a alguien de manera incondicional, primero tengo que haber conocido aceptado y perdonado cada uno de mis aspectos.

Para encontrar el amor hacia mí mismo tengo que hacer un profundo viaje hacia el interior de mi propia personalidad,

Conocer y reconocer cada una de sus virtudes y lo que considero como defectos, cada uno de sus logros y cada uno de los que yo consideré como fracasos.

Debo reconocer las veces que actué con amor, bondad y generosidad y las veces que fui egoísta, caprichoso, vanidoso, arrogante, esquivo, celoso, distraído, indiferente, violento, cruel, déspota, etc.

Debo de conocer mis más oscuros pensamientos, mis emociones más bajas, mis maneras de reaccionar ante diferentes situaciones.

Las máscaras que utilizo, las veces que me escondo y niego ser lo que soy y aparento ser lo que no soy.

Debo mirar y llegar lo más profundo que pueda,

Abrazar y perdonar cada aspecto de esa personalidad para poder sanarlo y dejarlo ir.

Con amor y paciencia debo mirar mis propios juicios, las veces que he sido crítico y despiadado conmigo mismo y con los demás.

Si el comportamiento de otro me afecta,

Entonces debo dar un paso atrás y mirar si no estoy hablando de mí y sanarlo dentro de mí.

Toda esa programación está grabada en mi cerebro y si yo no termino por reconocerlo, no seré capaz de transformarlo.

Sólo si miro y acepto lo que soy y hago, seré capaz de transformarlo en algo mejor, seré capaz de crear un verdadero cambio en mi persona y en mi manera de ver el mundo.

Seré capaz de corregirlo.

Al negar lo que no quiero ver ni reconocer en mí, termina por crecer y hacerse cada vez mas grande.

Somos humanos nos equivocamos,

Pero eso no nos convierte en “pecadores”, no nos convierte en todos esos calificativos de los que hemos sido acusados, tenemos la capacidad y la inteligencia para corregir nuestros errores de percepción, por lo menos desear corregirlos y permitirle a esta fuerza llamada Amor,

Crecer dentro de nosotros y conducirnos a experimentar el mundo y la vida que tanto deseamos, soñamos y por supuesto merecemos.

Aprendemos a Amar a través de nuestras experiencias,

Las experiencias no son malas, ni buenas todas nos muestran algo sobre nosotros mismos y nos brindan la oportunidad de observarnos y de tomar la decisión de cambiar siempre para mejorar.

Es nuestra elección, nuestra decisión.

Sabemos que nos estamos amando cuando nos sentimos bien con nosotros mismos, cuando nuestros actos nos dejan una sensación de alegría y libertad,

Cuando dejamos de ser víctimas y de culpar a otros por lo que nos está sucediendo y empezamos a asumir la responsabilidad de nuestra propia vida, es entonces cuando todo empieza a cambiar.

El Amor es libertad, pero la libertad no es un acto, es un estado.

Cuando hago algo que me dañe o dañe el orden natural del flujo de los seres y cosas, no me estoy amando.

Por lo tanto, no puedo ser libre porque, mi mente no está en paz, aunque muchas veces parezca estarlo, será una sensación pasajera, pero nunca permanente.

Siempre estaré buscando algo más que dañar para conseguirlo, hasta que el daño recaiga sobre mí.

Quizás entonces empiece a mirar por dentro y tome la decisión de cambiar.

Siempre se puede cambiar, es cuestión de darse cuenta, de decisión.

¿Qué es lo que estoy buscando?

La paz, la felicidad, el bienestar.

Entonces, si la manera en que he venido haciendo las cosas no me ha brindado lo que yo esperaba, es hora de empezar a hacerlo de otra manera, empezar a cambiar mis pensamientos y mis emociones y la manera en que reacciono ante los sucesos,

Dejar de interpretarlos siempre de la misma manera, como estar viendo la misma película una y otra vez.

El Amor es un sentimiento, una fuerza, una energía invisible, que está siempre presente y conduce nuestras vidas,

A veces parece que esta fuerza no existe, que nos encontramos solos en un mundo cruel e injusto, pero detrás de todas las cosas está siempre esta fuerza que nos llama y es muchas veces a través de las circunstancias más difíciles y duras,

A través de las grandes catástrofes que los hombres se vuelven más humanos, más sensibles, mas amorosos, mas unidos, más reales.

Cuando uno toma la decisión de cambiar, tiene que empezar a dejar atrás todas sus protecciones, sus máscaras y sus miedos.

Rendirse a lo que está pasando cada momento, elegir “abandonarse” al momento presente con todo el Amor, la alegría y la confianza de que todo nos está conduciendo al lugar donde queremos llegar y estar muy atentos, para no dejar pasar las oportunidades.

Abrir el corazón y dejarse llevar.

La personalidad puede reaccionar y patalear y jugarnos todo tipo de pasadas para que volvamos a caer en los mismos patrones de siempre,

Pero al estar atentos cada vez somos más diestros para no “caer en la tentación” de actuar y reaccionar “sin saber lo que hacemos”.

Recuerda, así como te gusta ser tratado, trátate tú a ti mismo.

Fuente:Lic.Lidia Silva Aguero

No votes yet.
Please wait...

Sea el primero en comentar

Deje una respuesta

Su dirección de E-mail no será publicada.


*