Vamos sanando nuestras adicciones – Alejandra Stamateas – 3/3

Sanando nuestras pequeñas adicciones

 

 

Tienes que saber que todo lo que te pase lo vas a poder enfrentar

Tenemos que aprender a sentirnos bien con nosotros mismos.

No quieras hacer sentir bien primero a los otros para después sentirte bien vos.

Porque no siempre cuando haces sentir bien al otro te sientes bien vos.

A veces las cosas van más allá de tus fuerzas y arruinas tu vida por hacer sentir bien al otro.

Primero tienes que habituarte a sentirte bien con vos misma, someterte a ideas buenas.

Tal vez estás sometida a ideas negativas, a conductas negativas;

y tienes que aprender a someterte a ideas buenas, a cosas buenas. Métete debajo de la bendición, métete debajo de todo lo que Dios va a darte en éste tiempo.

Por supuesto que esto es un proceso. Necesitas tener un proyecto, tener un sueño.

Lo que nos quita la rutina es la creatividad. Una mujer que está metida en una rutina y no puede salir es una mujer a la que se le murió la creatividad. No puede pensar en algo distinto porque está sometida horas y horas a lo mismo, tal vez cosas sin sentido. Por eso, tienes que empezar activando tu creatividad y saliendo de la rutina.

Jesús va a la ciudad donde estaba ese ciego para ir a sanarlo. Lo toma de la mano y lo lleva fuera del pueblo y escupe sus ojos; al principio el ciego ve pero medio borroso -«me parece que veo pero no muy bien»- y el Señor hace un segundo toque y allí comienza a ver bien, recobra la vista, un milagro de sanidad. En primer lugar es Jesús el que vino a Betsaida, a la ciudad del ciego.

Quiero decirte que no es que vos por ser perfecta tienes que ir con tu perfección a Dios. Dios se encarga de bajar en medio de tu dolor adonde vos estás sufriendo, en medio de tu crisis, si vos le permitís, Él va a bajar y va a hacer un milagro. Por eso tienes que hablar y tienes que reconocer; si no reconoces que eso no es natural, nunca lo vas a llamar a Dios para que lo solucione; como vos lo ves como algo natural -que te golpeen es natural, porque la viste que a tu mamá la golpeaban, porque viste a hombres de tu familia ser golpeados- y hasta que no lo veas como negativo no vas a pedirle a Dios que baje a tu lugar para que haga el milagro.

Por eso tienes que empezar a ver el problema. «Estoy pasando por esto Señor, sé que vos venís a mi lugar, no tengo que ir con mi perfección, tengo que ir con mi dolor; y vos vas a bajar en medio de mi dolor y me vas a traer el milagro». En segundo lugar, dice que lo tomó de la mano, porque Él te va a guiar. Uno tiene a veces, mentalidad de conducido, y las mujeres tenemos que tener mentalidad de guiar.

Conducir a alguien es decirle «para llegar a tal lugar tienes que caminar por acá, doblar ahí, y tocar el timbre número dos», eso es conducir a alguien.

Pero guiar es tomar a alguien de la mano y llevarlo, acompañarlo hasta el lugar, caminar el camino junto con la persona.

Y el Señor hace eso con nosotras. El Señor no nos conduce, el Señor nos guía; por eso tomó a éste ciego de la mano y lo llevó fuera del pueblo. Porque Dios para hacer un milagro te va a llevar fuera de las cosas a las que estás acostumbrada; te va a tener que sacar de tu familia, no porque desaparezcas de tu familia, sino para que empieces a tener una mentalidad diferente a la de tu familia, que empieces a pensar con fe, a creerle a Dios, a creer que cuando Dios te dice algo lo va a cumplir, aunque tu familia no lo crea. Salir de tus costumbres, de tu pueblo para que recibas el milagro.

En tercer lugar, Jesús tocó el lugar exacto. Dios va a venir a tocar el problema exacto que tienes, va a trabajar en eso para darte una nueva visión como lo hizo con este ciego; y donde había ceguera ahora va a haber un sueño; donde había adicción Dios va a ponerte metas y sueños. Cuando te fijás una meta ó un sueño, sacas todas las adicciones de tu vida porque ahora ya no las necesitas, porque ahora tienes un motivo para ser feliz.

Dios te va a tomar de la mano para llevarte afuera y decirte: «te voy a cambiar todas tus creencias porque tengo un sueño para tu vida, hay algo grande que quiero hacer con tu vida, necesito que vengas conmigo». Y lo va a hacer de una manera insólita. Vas a decir: «tengo que hacer un largo tratamiento». Dios lo va a hacer de una manera insólita… ¡Lo agarró y lo escupió! Cosas insólitas. ¿A cuántas les gustaría ver algo insólito en su vida? ¿A cuántas les gustaría experimentar algo de Dios que nadie haya experimentado?

Él va a entrar en tu dolor, te va a tomar de la mano, a sacar fuera de tus creencias viejas. Él va a darte una visión nueva, algo tremendamente glorioso, va a hacer algo insólito. Vos podés ser protagonista de algo insólito que Dios quiere derramar y podes ser la portadora de lo nuevo de Dios. Si quieres algo nuevo de Dios pídele que venga a tu terreno de dolor; a tu pueblo donde hay carencias y Él te va a tomar de la mano y te va a conducir, a través de un proceso.

Al principio, con la primera escupida y lo primero insólito, ese hombre veía algo, estaba llegando a ver pero todavía le faltaba un poquito más, porque es a través de un proceso. Dios te va a sacar de cualquier adicción como un proceso; pero te puedo asegurar que de acá a los próximos años si vos le pediste al Señor ayuda, esa adicción va a desaparecer, esa y todas van a desaparecer de tu vida.

Si Dios promete algo lo hace completo; si Dios empezó algo lo completa. Tal vez vos creés que ahora está detenido «ya no pasa nada, empezamos bien pero ahí se detuvo»; pero Dios te dice: «cuando hago algo, lo hago completo, me tomo el tiempo del proceso, pero lo hago completo». Después le dijo al hombre «no vayas al pueblo, no vayas a decir nada, no vuelvas a tu mente de antes, no vuelvas a hacer las mismas cosas de antes.

Tal vez un día dejaste esa adicción, no vuelvas. Sigue caminando sin eso, no vuelvas, vas a poder.

Hay fuerzas dentro de ti y yo te tengo de la mano y no te voy a soltar».

Dios te va a dejar totalmente sana, a vos, a tus hijos, a tu pareja, a tus hermanos, totalmente sanos. Porque todo cambio de lugar es un cambio de posición. Cuando Dios hace un cambio, no solamente cambia eso que le pediste; Dios te sube a una nueva posición. Cuando a vos te echan del trabajo no es que bajaste de nivel y de categoría. Te echaron del trabajo, si fue injusto, es porque Dios te está poniendo en una posición más alta ahora, y en ese lugar no te podía contener, porque ya habías soltado todo el potencial en ese terreno, por eso te pone en una nueva posición.

Tal vez vos lo leas como negativo, si fue injusto decís «yo no esperaba este cambio, cómo es que me vino a pasar esto». Te pasa porque Dios te está diciendo: «ya en este terreno diste todo lo que tenías para dar, necesito moverte y para moverte tengo que hacer ese cambio, porque sino vos no lo harías». Y Dios te mueve y te levanta a un nuevo nivel porque en el nuevo nivel hay nuevas herramientas, nuevo potencial que lo vas a empezar a usar. Dios quiere que soltemos todo el potencial que Él nos ha dado.

Quiero que pienses en algo que hace mucho tiempo no decís. Tal vez un secreto que mantienes oculto hace tanto tiempo. Tenías tantas ganas de decirlo y sin embargo lo ocultaste y construiste sobre ese secreto, construiste sobre ese silencio. No es que tengas que ir a decirlo ahora. Tómate tu tiempo para pensar qué es lo que construyó en tu vida ese secreto. ¿Qué culpa te produjo y por eso hay cosas que no lograste?, cosas que no enfrentaste en tu vida; qué cosas destruyó dentro de tu vida y alrededor. Porque tener un secreto te aísla de los demás. ¿Qué carencias hay por causa de ese secreto?

Y cuando lo saques a luz dile: «Señor ven a esa tierra donde está el secreto guardado, a ese lugar donde lo escondí, porque quiero recibir sanidad, que me tomes de la mano, que me guíes, que me lleves a destino seguro, necesito tanto de tu presencia». Permítele a Dios entrar en ese lugar secreto, en ese lugar de oscuridad, para que Él pueda sacar a luz todo lo que sea adictivo en tu vida. Esa pareja adictiva que sigue ahí por años, esas conductas adictivas. Tal vez en tu familia hay una adicción, porque hay cosas secretas dentro de la familia, cosas que por años nunca se dijeron, los secretos tan guardados.

Y el Señor quiere que le pidas vos entrar ahí para que ponga luz en lo que está escondido; y el Señor no tiene problema en hacerlo, pasarás por el proceso pero vas a salir en victoria y en lugar de adicción. Él va a poner un sueño nuevo, Él es experto en darte sueños nuevos, Él es experto para restaurar lo que habías dejado de lado y Él lo va a hacer hoy.
Toda tu esperanza tiene que estar en Él, no hay nadie más. Él es único que va a hacer algo sorprendente en tu vida, va a hacer algo que nunca hizo con nadie. Dios está enseñándonos que nos ve como únicas. Y como únicas, nos va a dar milagros únicos para cada una de nosotras.

Alejandra Stamateas.

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