Siento desprecio por mí misma – Alejandra Stamateas – 1/3

Siento desprecio por mí misma
Por Alejandra Stamateas

APOCALIPSIS. 3: 20
Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo.

Hay personas que tienen un vacío de amor muy grande, tal vez son personas que han logrado éxito en distintas áreas de su vida, que han logrado lo que querían en la vida, pero sin embargo, en el área afectiva tienen un gran vacío emocional. Y muchas mujeres son cristianas, que aman al Señor, que han recibido la presencia del Señor, que han aceptado a Jesucristo en su corazón, pero sin embargo, necesitan ser amadas de una forma extraordinaria, o sea, nunca les alcanza el amor que alguien les da, son como barriles vacíos, en realidad sin fondo porque todo lo que se le da no le alcanza; el amor que les das nunca le alcanza, nunca les conforma porque tienen un vacío de amor que solamente se llena cuando se empiezan a amar a sí mismas, porque Dios ha llenado su vida, pero todavía en el área emocional ellas sienten ese vacío que no se han dado a sí mismas y que es necesario que cada mujer se otorgue.

Son mujeres con una herida fundamental y esta herida es una relación insatisfactoria con su papá.

¿Cuántas recuerdan bien la relación que había con su papá en la infancia?

Pensá como era tu papá, si estaba o no estaba, si lo conociste o no lo conociste, no importa, hay un papá esté o no esté, porque escuchaste, o se murió, o se divorció, o se fue a otro lugar pero te sonaba la palabra papá de algún lado. En algún momento, un papá tuviste, aunque sea que te sonara en la mente.

Y entonces esa relación insatisfactoria con el padre, lo que hizo, es que tu imagen de vos misma esté dañada, tu amor hacia vos misma se fue dañando por esa relación herida entre papá e hija. Ahora, te voy a mostrar diferentes estilos de padres que hieren a sus hijas, porque no todo papá lastima a sus hijas, pero te voy a hablar qué características tiene el papá que lastima a sus hijas.

Primero: «El padre débil«. Es un padre que era un vago, que nunca trabajaba. Es el padre alcohólico, es el padre jugador, que se gasta toda la plata en el juego, es el padre mujeriego que ya lo conocían en el barrio porque se acostaba con todas las mujeres del barrio y ese padre ¿Qué herida deja en la hija? Deja la herida de la vergüenza. Se avergüenza y se avergonzó toda la infancia y toda su vida de tener un papá borracho, jugador, que todo el mundo iba y le decían a la mamá -no porque tu marido tal cosa y tal otra-, la herida que quedó en esa mujer es la herida de la vergüenza y hoy se va a mover en la vida con mucha vergüenza hacia todo lo que tenga que hacer y enfrentar y tal vez con vergüenza hacia sí misma.

Segundo: «Es el padre que desvaloriza o desprecia lo que significa ser mujer». Hay hombres, hay papás, que se dedicaron toda la vida a hacerle entender a esa hija que, en realidad, querían un varón, que lo importante son los hijos varones, o que trataban mal a su esposa y esa hija vivió toda la vida la desvalorización de ese papá con su mamá. Le dijeron, ser mujer no es digno, no es válido en éste mundo ser mujer, y desvalorizaba y despreciaba a lo que era ser mujer. ¿Cuál es la herida que le queda a una hija que fue desvalorizada por ser mujer? la herida es la culpa y el rechazo; o sea, esa mujer va a vivir a lo largo de su vida, si no lo sana antes, todo lo va a vivir con culpa o se va a sentir rechazada especialmente por otros hombres.

Tercero: » El padre inmaduro». Es el padre eternamente joven, es el que tiene 50 o 60 años y se cree que es un pibe de 20. No quiere madurar, es un hombre que nunca consigue trabajo, por ejemplo: los rockeros, tienen 50 o 60 años y parecen pibes de 20, que nunca sientan cabeza en nada, viven la vida como bohemios y en realidad, la herida que le producen a los hijos, a las hijas, es inseguridad y aparte crían hijos sin disciplina, porque como ellos no saben disciplinarse, no saben cómo enseñar a una hija a tener disciplina en su vida, pero la mayor herida es la inseguridad porque nunca les dio pautas ni les puso límites a sus hijos porque él no los tenía.

Y el límite a un hijo, le provoca seguridad. Un hijo que no tiene límites, que hace lo que quiere, es un hijo que va a tener problemas más adelante con todo lo que sea autoridad. Y en éste caso, una hija que se cría con un padre inmaduro, lamentablemente es una mujer que va a luchar toda la vida con la inseguridad.

Cuarto: «El padre pasivo». Es el hombre que trabaja mucho afuera, trae la plata a casa, es un buen trabajador afuera, pero no se involucra en nada de lo que sea familia. No se involucra en la educación, crianza de los hijos, en nada, o sea, todo lo tiene que hacer la madre porque él trabaja afuera y cree que su ámbito no es el interno, no es el ámbito de los hijos, entrega a los hijos a la educación de la madre, es la madre la que le tiene que dar educación y como vive una hija que ha tenido un padre que en realidad no se ha ocupado de ella.

La herida es la del abandono, y va a vivir toda su vida creyendo que alguien la va a abandonar y creyendo que no se merece ser amada por nadie y que si alguien la ama, la va a dejar en cualquier momento. Si un papá está presente en la infancia de una hija, alentando a esa hija, alentando su desarrollo intelectual, su desarrollo espiritual, su vida profesional, valorando a esa hija porque es mujer y decirle, «que bueno es que seas mujer», «que bueno haber tenido una hija mujer, me encanta», «vos querida, vas a lograr cosas grandes», si no hay un padre validando todo el tiempo a esa hija mujer, el resultado va a ser que esa mujer se va a desvalorizar a sí misma.

Uno de los roles más importantes de un papá, con respeto a una hija mujer es ayudar a su hija a enfrentar al mundo y los conflictos. La mamá generalmente tiene el rol de mantener a la hija, de enseñarle cosas más internas, de ver y descubrir sus emociones, pero la tarea del papá es que su hija pueda descubrir ese mundo que está afuera.

De alguna manera la hija se pueda soltar de la madre y pueda empezar un camino en el mundo y el padre le tiene que dar ese lugar, ese permiso y esa valorización para que la hija vaya al mundo y no tenga miedo de enfrentar el mundo y las circunstancias o las situaciones que va a tener que empezar. O sea, que salga al mundo con seguridad.

Si una hija mujer no tuvo un padre, o el padre fue ausente, o no estaba nunca, o era débil, o le daba vergüenza, esa hija va a tener miedo de enfrentar la vida, y no va a saber cómo actuar en la vida. Por eso, cuando una mujer tuvo un papá que no la haya valorado, va a tener dos actitudes en la vida:

•va a ser la nena eterna, o
•va a ser la rebelde eterna.

( Continuará)

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1 comentario en Siento desprecio por mí misma – Alejandra Stamateas – 1/3

  1. hola mi nombre es julieta y acabo de leer la publicacion de la importancia de la imagen paterna y yo tengo muchos trastornos deansiedad tengo momentos del dia donde me siento triste y se la razon. soy una mujer muy afortunada tengo un hijo hermoso un hombre que ma ama pero lo vuelvo loco con mis ataques de angustia.
    mi padre es un hombre muy especial siempre estubo muy ausente durante casi toda mi vida hasta que fui mama, ahy se hizo muy presente ma ayudo mucho con mi hijo. es muy exijente nunca me dice que bien hija tus sacrificios, sino que cuando tengo algun problema en particular el dice siempre qstiendo tue es culpa mia.
    bueno entiendo todo pero yo necesito que alejandra me ayude y me diga como curo mis trastornos de anciedad, mi enseguridad, mis dias de angustia.
    gracias besos julieta

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