Vecinos – Reglas de Oro para la Convivencia Diaria – Reflexiones

Vecinos

Reglas de Oro para la Conviviencia Diaria:

¿Cuales son?

Todos los días en la noche sale «Lucas» a pasear…

Su recorrido consta de una caminata de cerca de 20 minutos durante el cual husmea y marca territorios a lo largo y ancho del gigante jardín del conjunto habitacional en el que vive.

Lucas no es el único perro que camina por esos jardines.

Diariamente, muchos canes pasean, corren, ladran y hacen sus necesidades en las áreas comunes de los edificios.

Sin embargo, lo que lo distingue a él y a sus amos del resto de paseantes es algo muy simple:

Los desechos de Lucas terminan en un bote de basura, y no sobre el césped, escondidos en espera de un incauto que termine

con los zapatos embarrados.

¿Qué diferencia hay de un buen vecino a un mal vecino?

¿Cuáles son las reglas de oro para la convivencia diaria con personas que no necesariamente consideras tus amigos y que viven mucho más cerca de tí de lo que te gustaría?

A continuación, las 10 reglas de oro para convertirte en un buen vecino:

1.- Dales la bienvenida a tus nuevos vecinos:

Echarte a la bolsa a los inquilinos recién llegados podría ser mucho más benéfico a largo plazo de lo que crees.

Con sólo conocerte, ellos serán más concientes de que existe alguien al otro lado del muro.

«Nuestro departamento ha estado sufriendo de goteras desde el día que llegamos, pero no me imagino que problema habría sido si no nos hubiéramos presentado con los vecinos desde el primer dia.

Todos resutaron muy amables y se han ofrecido a ayudarnos»

2.- ¿Lo rompiste? Reponlo:

No importa si fue tu perro o la pelota de tu hijo la que destruyó las macetas o el vidrio del vecino.

Lo importante es que debes reponerlo tan pronto sea posible.

3.- Cuida los espacios que sean compartidos:

Claro que no es tu responsabilidad limpiar los pasillos ni trapear el elevador.

No obstante, al cuidarlos como si fueran parte de tu propiedad, que en cierto sentido lo son, evitarás fricciones innecesarias con tus vecinos.

«Los vecinos de enfrente siempre sacan su basura al corredor común, como si fuera un lugar para colocar desperdicios, por fortuna, la administradora ya sabe y está enterada de sus costumbres»

4.- Ofrece tu ayuda cuando sea necesaria:

Si la familia de enfrente está a punto de viajar, no está de sobra que les preguntes si necesitan que recojas su correspondencia, alimentes a su mascota o estés pendiente de cualquier evento que pudiera ocurrir respecto a su casa.

5.- Devuelve las cosas que pidas:

El vecino te regaló azúcar en una de sus tazas.

Regrésala lo antes posible y, de preferencia, con algún regalo simbólico de agradecimiento.

«Después de que le pedí un poco de café al vecino de enfrente, comenzamos a frecuentarnos más.

En la actualidad le encargo mi departamento cuando salgo de viaje y me siento más seguro»

6.- Respeta su privacidad:

Sabemos que es una gran tentación:

El cuarto de esa mujer del departamento de enfrente se alcanza a ver desde tu habitación.

¿Qué puede pasar si espías un poco?

Por sencillo que parezca, estás invadiendo su privacidad y, con todo y su cara de angelito, podría levantarte una demanda y convertirse en tu peor pesadilla.

«Es necesario que siempre exista respeto entre vecinos, ya sea que vivan en el mismo edificio, colonia o ciudad»

7.- Aprende de las costumbres de tus vecinos:

Más que diferencias, piensa en las costumbres de tus vecinos como una oportunidad de aprender y vivir experiencias nuevas.

Así se trate de los condimentos que usa, la música que escucha o sus costumbres.

Busca enriquecer tu vida en lugar de sufrir.

8.- Evita ruidos innecesarios o fuera de horarios:

A nadie le molestará que tengas una fiesta de vez en cuando, pero evita echar la casa por la ventana entre semana, incluso si estás de vacaciones.

También intenta que los ladridos de tu perro y los sonidos estruendosos. aspiradoras, martillazos,
lecciones de piano no se den en horas inusuales.

«Era domingo en la noche y la fiesta de abajo no terminaba.

Decidí bajar a tocar la puerta, pero con la música jamás me oyeron. Golpeé con una escoba desde mi ventana hasta que

rompí un vidrio»

Un vecino desesperado puede ser más peligroso de lo que te imaginas.

9.- Soluciona con calma los problemas:

Invítalo a tomarse un café, sal a caminar con él, escríbele una carta…haz lo que
sea necesario para discutir esos asuntos que te molestan, sin alterarte.

Una vez que rebasas ciertos límites, ya no hay posibilidad de regreso.

10.- Celebra:

No hay mejor manera de construir vínculos amistosos con tus vecinos que invitarlos a una fiesta.

Te sugiero que planees al menos una por año.

Es garantía para tener residentes mucho más amables al día siguiente.
Ya vimos las 10 reglas de oro para ser un buen vecino.

Pero se complementan con:

 Los 5 pequeños detalles que te harán ganar puntos con los de al lado y tenerlos en la palma de la mano:

1.- Por más prisa que tengas, procura saludarlos.

2.- Respeta siempre su lugar de estacionamiento, y préstales el tuyo cuando no lo necesites.

3.- Detén las puertas del elevador si notas que alguien corre hacia él.

4.- Si los ves en apuros, ayúdalos.

5.- Aún si vives en una unidad con muchos condóminos, apréndete el nombre de tus vecinos cercanos.

Ellos serán más atentos contigo cada vez que los encuentres.

Por una mejor convivencia y fortalecer los lazos de amistad

Texto: Autor desconocido.

 

 

 

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