Sierra de los Padres – Mar del Plata – Gruta de los Pañuelos – Historia

Hace unos días estuve visitando Mar del Plata.

Relax y a su vez  investigando  algunos eventos y lugares.

Les contaré hoy la historia de la :

Gruta de los Pañuelos:

En el macizo rocoso de la Sierra de los Padres, se encuentra la:

Gruta de los Pañuelos

Toma ese nombre por que los devotos llegan con sus pañuelos, los anudan  entre sí, ruegan a Dios por intermedio de la Virgen que allí se encuentra, haciendo sus peticiones.

Es impresionante la cantidad de pañuelos que la gente ata, es admirable.

Está tan difundido y visitado que hay puestitos que venden los puñuelitos.

Detrás de la fe, siempre está el negocio.

Adonde la encontramos:

A 20 kilómetros de Mar del Plata.

Miles de pañuelos, descoloridos por el paso del tiempo, son testimonio de la fe de los peregrinos.

Una gruta escondida en medio de pinos y de eucaliptos se convirtió en los últimos años en un lugar al que llegan cada vez más peregrinos.

Como evidencia de su paso, miles de personas dejan allí una ofrenda poco habitual:

Un pañuelo que anudan a otros pañuelos.

Así, forman una cadena interminable de telas que se entrelazan unas con otras, tanto, como los pedidos que todos formulan  a una imagen de la Virgen de Lujan.

Se trata de la Gruta de los Pañuelos, donde se mezclaron historias de antiguos pobladores indígenas y cuentos mágicos.

Pero también de fe.

El lugar está situado en lo alto de Sierra de los Padres, una villa de 2000 habitantes que queda a sólo 20 kilómetros de Mar del Plata y a unos 150 metros sobre el nivel del mar.

A la altura del kilómetro 16 de la ruta 226, que conduce a Balcarce, se toma un camino que lleva a Sierra de los Padres.

Una vez que se atraviesa un arco de madera, se sube hacia la cima de la colina hasta que aparece un cartel pequeño que indica la llegada a la gruta.

Allí, en un par de minutos, se atraviesa un sendero entre las rocas.

Se trata de un lugar silencioso, donde se levanta una suerte de santuario en medio de la naturaleza que surgió en forma casi espontánea.

«Es un rinconcito espiritual

Que da oxígeno de esperanza y de fe a mucha gente», sintetiza Alfredo Romero, el cura párroco.

Pero…

¿Cómo empezó esta costumbre de visitar la gruta, que se transmitió de boca en boca?

La historia que cuentan los lugareños se remonta a 1949, cuando una pareja de inmigrantes italianos que no podía concebir colocó una virgencita en el hueco de una piedra gigante, ató los primeros pañuelos y rogó por su intención.

A los cuatro meses, la mujer quedó embarazada y el matrimonio regresó para agradecer lo que consideraba un milagro.

Luego, nació el bebe y contaron su experiencia a otros.

Con el tiempo, gran cantidad de visitantes se acercó a anudar sus pañuelos.

Esas telas, que representan miles de deseos y que con el pasar de los días pierden el color, se multiplicaron hasta tapar gran parte de las rocas.

Aunque hoy nadie sabe bien quiénes eran esos italianos y qué fue de ellos o de la primera imagen, los lugareños confían en que la historia es cierta.

Así lo sostiene el historiador Abel Segura en su libro:

«Historia de Sierra y Laguna de los Padres»

Teoría a la que adhiere también el padre Romero.

El lugar de devoción trascendió más allá de la región.

Y en julio de 1982, un grupo de peregrinos a caballo trajo desde Luján la imagen que se venera en la actualidad.

Es durante el verano cuando este lugar convoca a más gente.

Según el padre Romero, entre enero y febrero llegan aquí de 5000 a 7000 turistas por semana.

También se hacen celebraciones especiales con contingentes que vienen en ómnibus desde Paraguay, Uruguay o del interior del país.

Según el relato de habitantes de la zona, algunos vendedores ambulantes solían transmitir fábulas y leyendas vinculadas con el lugar y su singular magnetismo.

Sin embargo, dicen, incluían una gran dosis de imaginación.

La parroquia local decidió, entonces, poner allí un puestito con algunos objetos religiosos.

Algunos de los miles de pedidos:

«Virgencita, te pido que vendamos la casa y salud para la familia.»

«Yo quiero que estemos los cuatro juntos y que mi mamá y mi papá no se peleen más. Te quiero, Anita.»

«Gracias por la promesa cumplida.

Te pido la otra promesa. Gracias.»

Estos son sólo tres ejemplos de las oraciones que peregrinos de todas las edades dejaron asentadas en un libro de actas que la parroquia pone, en ciertas ocasiones a disposición de los que llegan.

La mayoría ruega por su familia.

También, claro, hay quienes piden para poder tener hijos.

En junio último, desconocidos robaron todos los pañuelos, que estiman eran más de 15.000.

No fue la primera vez que atacaron la gruta.

En otra oportunidad, quemaron las telas y hasta rompieron la imagen de la Virgen y el vidrio que la protege.

Lamentablemente siempre y en todo lugar estan.

Pidamos a la virgen por la Paz y la conversión de estas personas que equivocaron el camino.

De corazón a corazones

one*

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1 comentario en Sierra de los Padres – Mar del Plata – Gruta de los Pañuelos – Historia

  1. la alegria te trae para reemplazar la tristeza

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