23 de Junio – Noche de la Fogata de San Juan – Período de Renovación

El 24 de junio de cada año, las naciones originarias en todo los andes celebran el solsticio de invierno, es decir el momento en cual empieza el nuevo año solar.

Segun el conocimiento de la ciencia occidental el solsticio empieza el 21 de junio, dia que se comienza con la Celebracion, que tiene su punto culminante entre la noche del 23 de Junio (Noche de la Fogata de San Juan) y el 24 de Junio (LaNavidad Andina)

El Pacha Unachaq, que es un calendario solar utilizado por los Incas, indica que el Sol se queda en el mismo lugar por algunos dias antes del amanecer del 24 de junio.

Este preciso día, las naciones originarias andinas lo proclaman el Año Nuevo, el Inti Raymi.

Tambien ese dia comenzamos a preparar las distintas cañas con Ruda para celebrar el 1 de Agosto el dia de la Pachamama no se pierdan las Recetas especiales al igual que la receta Personal que prepare de la Queimada para la noche de San Juan !!!

La Noche de San Juan:

El 23 de junio, se dice es la más corta del año en el hemisferio norte y la màs larga en el hemisferio Sur, y desde la medianoche se encienden multitud de hogueras para eliminar todo tipo de mal.

Esta popular celebración coincide con los ritos del Solsticio de Verano (del 21 al 23 de junio), una de las épocas más importantes para muchos pueblos desde tiempos remotos.

Las hogueras, que durante horas permanecen encendidas, van a ofrecer su luz a la oscuridad de la noche, como ayuda al Dios Sol para mantenerlo vivo.

Los orígenes católicos:

La fiesta de San Juan es de origen europeo y llegó al país durante la Colonia.

Existe una relación entre la fiesta de San Juan y el solsticio de invierno o Año Nuevo andino que se celebra tres días antes, el 21 de junio la Iglesia Católica tuvo la intención de hacer coincidir ambas fechas.

Este propósito se inscribe en la práctica de la Iglesia, al arribar a América, de “extirpar las idolatrías” a fin de borrar los dioses andinos.

Para ello, incluso, levantaron sus iglesias en los santuarios de los incas, como Copacabana y el Cuzco.

San Juan Bautista es el príncipe del santoral cristiano:

Es el único santo del que se celebra el nacimiento y no la muerte, y su fiesta, el 24 de junio, es una fiesta solar, de luz y de fuego, decantación de los más antiguos ritos de la humanidad en la más grande de todas las fiestas.

Mientras Jesús ocupa el solsticio de invierno (la Iglesia optó por cambiar su titular, al ver que era imposible suprimir estas fiestas), San Juan toma posesión del solsticio de verano porque fue imposible erradicar las ancestrales celebraciones solares.

De acuerdo con el calendario litúrgico, el 24 de junio se recuerda el nacimiento de San Juan Bautista, quien bautizó a Jesús.

Los sacerdotes dicen que ese acto es una invitación a la conversión, que hoy se celebra tan sólo con una misa, el mismo 24 de junio.

De esta concepción católica deriva la tradición de jugar con agua el 24 de junio porque ese día está “bendita”.

Esa práctica rememora el bautizo de Juan a Jesucristo en el río Jordán.

También por eso en algunas poblaciones del Altiplano, especialmente las cercanas al lago Titicaca, las personas se sumergen en las aguas para jugar.

Esta tradición de meterse en el río o mar también existe en Europa.

Por ejemplo en Galicia, terra meiga, la Noche de San Juan adquiere una serie de peculiaridades y ritos basados en creencias y supersticiones provenientes, en gran parte, de la tradición llamada pagana, que la convierten en una festividad revestida de una importancia particular este lugar.

Se dice que en esta noche es fácil encontrarse con apariciones.

A media noche se hace el Ritual purificador de las nueve olas, sumergiendose en el mar.

Se celebra con una cena de sardinas a la brasa, llamada sardiñada, tras la cual se prende fuego a la hoguera, que recibe el nombre de Fogueira, Lumieira, Cachela o Cacharela.

En ella se quema, además de madera, objetos o recuerdos de los cuales se desea deshacerse.

A veces, se utilizan maderas y hierbas que hagan mucho humo, ya que según la costumbre, este espanta mejor a los malos espíritus.

Se bebe Queimada y se realiza un Conxuro muy especial a pie de pagina se los envio!!!!!

Antes de la llegada de los españoles, en América no existía la costumbre de quemar fogatas la noche del 20 de junio, sino sólo se festejaba al Sol en el Inti Raymi con wilanchas y bailes en espera de la salida del astro, comenta Mendoza.

En esta parte del mundo, a diferencia de Europa, se produce el solsticio de invierno.

Fueron los españoles y criollos los que importaron la tradición pagana de prender fogatas, la noche del 20 de junio, y fue la Iglesia Católica la que se encargó de fundir esa tradición con la fiesta de San Juan Bautista, que se celebra desde la madrugada del 23 de junio.

Como una muestra de la fusión de la fiesta católica con las celebraciones andinas del solsticio de invierno o Año Nuevo aymara-quechua, uno de los sacerdotes de la iglesia La Merced contó que el 23 en la noche, en el Cusco, se recuerda la ceremonia que hacían los incas en honor al Sol.

Esta ceremonia aún se practica, pero sólo para el turismo.

Pero la celebración de los incas no se realizaba en una fecha fija sino en el momento del solsticio de invierno.

Por supuesto, una relación similar ocurría en el mundo del este.

Esta diferencia de días sucede porque la medición del tiempo en horas, días, meses y años tropieza con un problema:

La órbita de la Tierra alrededor del Sol no es de 365 días, como es el calendario civil.

La órbita del planeta, que se conoce como año trópico (tiempo en que la Tierra gira alrededor del Sol), se cumple en 365,2422 días, es decir, 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos o si prefiere 365 días y seis horas.

Las tradiciones:

Más allá de estas precisiones, en América, con el paso del tiempo San Juan se convirtió en una fiesta comunitaria en la que, producto de la mezcla de ambas culturas y visiones, la gente realizaba practicas híbridas.

“En la noche de San Juan había que quemar lo viejo:

Ropas, muebles, todo.

Era como una especie de renovación, para empezar algo nuevo.

Había que quemar también las penas, era un día de renovación”.

Es la visión de un nuevo año, que coincide con el calendario andino que marca el solsticio de invierno como el inicio de un nuevo ciclo agrícola, pues había terminado la cosecha y era tiempo de preparar la tierra nuevamente.

Era un período de renovación.

En el mundo europeo ocurría algo similar, ya que la época más fría se alejaba para dar paso al reverdecer de la naturaleza, en todo su esplendor.

Posteriormente, a la tradición se sumaron varios elementos debido a diferentes circunstancias.

Por ejemplo las salchichas aparecieron impulsadas por las empresas comerciales.

También se añadieron los fuegos artificiales, que son costumbres chinas.

Al día siguiente, las personas tenían la costumbre de leer la suerte en plomo derretido y arrebatado en agua fría o en cerveza.

También existía la creencia de que si al día siguiente lo primero que se veía era una mujer vestida de negro era un mal augurio, pero si la mujer tenía un traje blanco era una señal de felices dìas.

Estas costumbres provienen de algunos grupos de españoles que tenían relaciones con gitanos, quienes eran afectos a leer la suerte.

Esta práctica fue aceptada porque los andinos también acostumbraban ver el futuro, pero en la hoja de coca.

Feliz noche de San Juan !

Fuente de investigación.

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