Vivir la Vida – Desde Venezuela Carmen Santiago

CARTA A LOS GRUPOS

Mes de Sagitario 2013

VIVIR LA VIDA

Estamos en el mes de Sagitario, en cuyos amaneceres se dice que nacen los dioses.

Es un mes que carga una energía muy auspiciosa para disolver la ilusión de creernos separados de la vida universal.

Cada rayo de sol es un pensamiento luminoso que ha salido de esa fuente de luz y de vida y recorre el sistema solar hasta llegar a ti.

La naturaleza entera se estremece cuando el astro rey aparece por el horizonte.

Hay todo un espectáculo de luz y color, aromas, sonidos y vibraciones que pueden transportarte a las dimensiones del alma.

La imagen del río ha sido siempre para mí una representación de la vida que fluye libre por todo el Universo.

He podido navegar el apacible Nilo y el caudaloso Orinoco, experiencias que guardo celosamente en mi corazón porque estuvieron cargadas de revelaciones que me han seguido acompañando a lo largo de los años.

Cada quien busca sus símbolos, la vida está llena de ellos.

Metáforas que nos permiten penetrar en las dimensiones más profundas de la vida y comprender lo que de otra forma sería imposible.

La vida está llena de magia

Cuando somos capaces de sorprendernos ante una flor, la gota del rocío, las hojas nuevas del árbol.

Abrimos canales de comprensión en nuestra psique y empezamos a ver cómo todo movimiento responde a un patrón inteligente.

Entonces nos damos cuenta que siempre hay un mensaje, una enseñanza en lo que el maestro Omraam Mikhael Aivanhov llamó:

El libro de la Naturaleza

Me costó mucho darme cuenta qué es lo que nos impide ver la belleza de la vida.

Y descubrí que es esa costumbre de estar pensando en el propio interés todo el tiempo, colocándonos en el medio de la existencia como si todo girara alrededor de nuestros intereses y deseos personales.

Cuando, como humanidad, caímos en el oscurantismo de la Edad Media creíamos que la Tierra era el centro del Universo.

Entonces llegó Copérnico y nos señaló al sol como el centro del sistema solar.

Ni siquiera del Universo, acomodando un poco las cosas.

Pero si pudiéramos escuchar los pensamientos humanos nos daríamos cuenta que una gran mayoría vive como si el universo mismo girara alrededor suyo.

Ve cómo me miró …

De seguro piensa que yo …

Me quiere engañar … no me respeta … pensamientos autocentrados que lo único que hacen es deformar la captación de las circunstancias y asfixiar la vida.

Como cuando te pones una faja y no puedes respirar bien.

Todo te afecta, todo te molesta, y la felicidad, en vez de ser un estado interno, depende totalmente de las circunstancias externas.

Pasamos la vida buscando la felicidad que se escapa a cada instante.

Y entonces hacemos la gran declaración:

“Así es la vida …”

Pero la vida no es así.

La vida es como un libro vivo.

El número de años es el número de capítulos y el número de días es el número de páginas de cada capítulo.

Pero si no vivimos cada momento, no estamos leyendo adecuadamente el libro de la vida.

Entonces…

¿Cómo crees que se pueda entender algún otro libro de sabiduría si el que se tiene siempre al lado, la propia vida, no se lee.

Se saltan palabras, párrafos, páginas y hasta capítulos enteros.

Porque no se pone la atención necesaria, sólo se está pendiente de los deseos personales …

La vida fluyendo ante uno y uno en su propia burbuja mental…

Los Maestros nos dicen que la clave más importante para vivir la vida plenamente es no darle tanta importancia a lo personal.

La percepción de la vida y sus esplendores se expande grandemente.

Lo más interesante es que, en ese empeño, las situaciones que antes parecían irritarte ya no lo harán tanto.

No estarás pendiente de tu pequeño ser, de tus deseos e intereses personales porque estarás muy ocupado observando la vida.

Cuando alguien te tira una piedra, llámese un insulto, un engaño, al no estar en el centro de tu pequeño mundo personal, no estás en el lugar que cae la piedra y ni te pega ni te duele.

Tienes la oportunidad de comprender que detrás de cada agresión hay una persona herida y es muy probable que la compasión aflore y la puedas ayudar con un buen pensamiento.

Si es que las circunstancias lo permiten, con la acción.

Pero lo más importante es que no respondes con otra agresión.

Mi Maestro me dio una instrucción sobre la vida impersonal que sigo con celo.

Me dijo:

Vive el proceso que te ha tocado vivir como un testigo.

El drama disminuye, las emociones se aquietan, y sobreviene una claridad que te hace comprender lo que hasta ese momento no comprendías y la vida se llena de una poderosa quietud capaz de llevarte a zonas de la conciencia hasta el momento inalcanzables.

¡Es fantástico!

Lo más relevante de esta práctica de vida es que cuando nos quitamos del medio, cuando quitamos nuestras pequeñas personalidades con sus intereses egoístas, sus deseos personales, sus creencias limitantes, empezamos a descubrirnos, empezamos a entender quiénes somos en verdad.

La grandeza del espíritu humano comienza a revelarse y entonces nos damos cuenta que somos esa Gran Conciencia…

El Alma, que es capaz de impregnar la vida de significado y sensibilidad.

También somos parte de un todo mayor que es la Vida Misma, el Espíritu que está en todas partes.

Para vivir la verdadera vida, hacer ese contacto es lo más importante.

Aunque nos apartemos de los ruidos externos, el ruido mental y emocional puede mantenernos alejados del esplendor de la existencia.

Nos hemos perdido en el hacer, en el pensar, en el recordar, en el planificar…

Nos apartamos de nosotros mismos al no estar donde único está la vida, en el aquí y el ahora.

Pero la Madre Divina nos asiste, nos tiende su mano y nos ayuda a salir de la prisión de nuestros pensamientos.

Ella, que se expresa plenamente en la Naturaleza que nos rodea.

Nos invita a que hagamos contacto con su cuerpo de manifestación.

Cada elemento de la Naturaleza vive plenamente, apaciblemente, el momento presente.

Busca un árbol, ve al mar, adéntrate en un bosque y observa.

Simplemente observa, no emitas pensamientos.

Busca el contacto más allá del pensamiento.

Siente la vida que se despliega a tu alrededor.

Observa que cada elemento de la naturaleza está enlazado con todo lo que es.

Siéntelo.

Entonces, sucede algo mágico.

La naturaleza te transmite algo de su esencia, te conecta con la vida que también fluye dentro de ti.

En la inteligencia que ordena todos los elementos de tu cuerpo.

Y entras a la red, a la trama de la vida y te reconectas con tu Espíritu.

Aprovecha la energía que despliega Sagitario…

Para que quites del medio tus deseos e intereses personales y descubras la grandeza de tu Espíritu.

La vida es un milagro.

No te la pierdas.

No dejes que lo que es perecedero en ti te prive de tu parte inmortal.

Lánzate al río de la vida.

Fluye con ella y celebra tu milagro.

¡Que es tu propia vida!

Es mi deseo sincero para ti.

En este tiempo del amanecer de los dioses.

Con amor profundo, Carmen Santiago

[email protected]

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