Papa Francisco – Canonizarán a los Papas Juan Pablo II y Juan XXIII – Evento sin Precedentes

Papa Francisco

Canonizarán a los Papas Juan Pablo II y Juan XXIII

Evento sin Precedentes …

El Vaticano prepara una serie de actos litúrgicos para celebrar las canonizaciones de los papas Juan Pablo II (1978-2005) y Juan XXIII (1958-1963), el próximo domingo.

Ambos pontífices serán proclamados santos como Pío X, quien fue canonizado en 1954.

La semana de la canonización comenzó oficialmente el martes 22 de abril, con un encuentro en el Vaticano con jóvenes católicos de todo el mundo.

Al caer el sol del sábado 26 comenzará la:

“Noche blanca de plegaria”

En la que once iglesias de Roma ofrecerán homilías en italiano, español, portugués, inglés, francés y árabe.

Para la ceremonia del domingo se espera la asistencia de cientos de miles de peregrinos de todo el mundo, que se congregarán en la Plaza de San Pedro, en la de Pío XII y a lo largo de la Vía de la Conciliación, la calle que comunica Roma con el Vaticano.

Los Reyes de España ya han confirmado su asistencia a la celebración, así como los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén.

El Papa bueno

Juan XXIII, elegido para ser un pontífice de transición, se convirtió en un Papa revolucionario al convocar el Concilio Vaticano II y en el “Papa bueno” venerado por los fieles.

El domingo llegará el reconocimiento que muchos fieles llevaban pidiendo desde su muerte, el 3 de junio de 1963, y será proclamado santo junto con Juan Pablo II, quien le beatificó el 3 de septiembre de 2000.

Como en el caso de Juan Pablo II, la muerte de Angelo Roncalli estuvo acompañada de un intenso fervor popular que pedía su proclamación como santo sin pasar por un proceso, pero su causa de canonización se fue quedando atascada en la llamada:

“Fábrica de los santos”, hasta la llegada del actual Papa Francisco.

El 5 de julio de 2013, Francisco decidió aprobar la segunda curación milagrosa por la que subiría a los altares Juan Pablo II, pero también canonizar a Juan XXIII, sin que se estudiase un segundo milagro por su intercesión, como contempla la normativa vaticana.

Para la beatificación de Juan XXIII, el milagro aprobado fue la curación de una perforación gástrica hemorrágica con fístula externa y peritonitis aguda de la monja Caterina Capitani, en 1966.

Son muchas las características que ahora hacen que surjan comparaciones con el Papa Francisco, pues tras su elección en 1958, con 77 años, para suceder a Pío XII, modernizó la vida en el Vaticano, flexibilizando el protocolo y facilitando el contacto del pontífice con la realidad cotidiana.

Renovó el Colegio Cardenalicio al incluir representantes de zonas del mundo tradicionalmente ausentes e intensificó las relaciones diplomáticas del Papado con los líderes políticos mundiales, incluidos los soviéticos, por lo que contribuyó a reducir la tensión entre comunistas y cristianos.

Los biógrafos destacan cómo Roncalli ayudó a no empeorar la situación de las relaciones entre la Iglesia cubana y el gobierno castrista.

Dos meses después del inicio de su Pontificado, convocó a todos los obispos del mundo a la celebración del Concilio Vaticano II, con el objetivo de promover la adaptación de la Iglesia a los nuevos tiempos y el acercamiento a las restantes religiones cristianas.

Pero para los fieles católicos, el:

“Papa bueno”

Fue aquel que se asomó por sorpresa el 11 de octubre de 1962, mientras se celebraba la apertura del Concilio, y pronunció el famoso y poético:

“Discurso de la luna”.

“Cuando volváis a vuestros hogares, vuestros niños estarán durmiendo: acariciadles sin despertarles y explicadles después que era la caricia del Papa”, improvisó en un discurso que pasó a la historia.

El 3 de junio de 1963, poco después de iniciarse el Concilio, Juan XXIII moría tras una larga enfermedad, sin conocer los resultados de la asamblea que marcó el camino de la nueva Iglesia católica.

Santo súbito

Juan Pablo II, el Papa de los récords, con sus 26 años de pontificado y 104 viajes fuera de Italia, habrá tenido el proceso de canonización más rápido de la historia y será santo sólo nueve años después de su muerte.

Esta prontitud se debió a una iniciativa de su sucesor, Benedicto XVI (2005-2013), quien retiró una norma que obligaba a esperar cinco años antes de que pudiera iniciarse el proceso para la canonización.

La canonización del Papa polaco (1920-2005) siguió todos los pasos marcados por la Iglesia, entre ellos los dos milagros necesarios para ascender a los altares.

Pero la canonización popular había llegado el 8 de abril de 2005, durante su funeral, cuando en Plaza de San Pedro aparecieron pancartas espontáneas de los fieles que lo proclamaban santo.

En mayo de 2011 la Congregación para las Causas de los Santos consideró como primer milagro el obrado en la monja francesa Marie Simon Pierre, quien según la comisión médica se curó de manera inexplicable de la enfermedad de Parkinson, la misma que sufrió Wojtyla en los últimos años de vida.

Ese mismo mes se celebraba la ceremonia de beatificación en la Plaza de San Pedro a la que acudieron cerca de un millón de personas y delegaciones de casi todos los países del mundo.

También fue un santo en vida, según su histórico secretario, el ahora cardenal y arzobispo de Cracovia, Stanislaw Dziwisz.

“Durante su vida, Wojtyla hizo muchos milagros. Su intercesión resultaba útil, sobre todo en casos de matrimonios sin hijos (…) Vi a muchas personas que lo encontraban y que al final demostraban una gran tranquilidad interior. Había algunos que incluso obtenían beneficios físicos”, aseguró.

Slawomir Oder, el postulador de la causa de canonización de Wojtyla, explicó:

“Durante el proceso, he recibido decenas de miles de indicaciones de gracias atribuidas a la intercesión de Juan Pablo II”.

Una de estas historias fue la que eligió Oder para que se convirtiera en el segundo milagro:

La curación de una mujer de Costa Rica, Floribeth Mora, que había sufrido una seria lesión cerebral incurable:

Se le había diagnosticado un aneurisma cerebral el 14 de abril de 2011, con escasas esperanzas de vida.

La mujer relató que el 30 de abril asistió a misa en la vigilia de la beatificación de Juan Pablo II y al día siguiente al levantarse oyó una voz que le decía:

‘Levántate, no tengas miedo’.

De repente se sintió de nuevo perfectamente.

Mora estará el 27 de abril en San Pedro como principal testigo de aquel inesperado “santo súbito” que resonó tras la muerte de Juan Pablo II.

Fuente: El LITORAL

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