Conoces la Hierba que germina con la Energía

ECHINACEA – Wilca Yachay.

Hierba que germina con la energía de una naturaleza pródiga y con el amparo de un profundo sentimiento hacia lo natural.

Esta hierba nativa del este de norteamérica ha sido utilizada por los nativos de esas tierras desde tiempos remotos;

Tanto los indios sioux como los comanches, sabían de sus poderes curativos.

Luego, los colonos americanos pudieron apreciar sus amplios beneficios, pero fue a través de los farmacéuticos John King y Khon Uri Lloyd que en 1887 lograron que la equinácea formase parte de la farmacopea de la época.

Es interesante recorrer la vasta bibliografía que hoy en día existe en torno a estudios científicos realizados sobre esta potente hierba.

Al respecto, las investigaciones de Winslow, Kroll, Murray, Bauer, Jurcic, Puhlmann, Wagner, Schumacher, Friedberg entre otros, son sumamente significativas para ilustrar la atención que ha suscitado esta planta.

Hoy, en Capilla del Monte desde el campito de Wilca Yachay, Carmen Paulina Peduzzi nos cuenta cómo llegó a la equinácea y por qué su vida cambió drásticamente  cuando se mudó a Capilla.

Testimonio:

Carmen:

“Yo vivía en Villa Adelina, San Isidro y veníamos a Capilla, de vez en cuando, con un grupo de amigos a orar y a meditar.

Hacía treinta años que quería venirme a vivir a Capilla.

Yo era diseñadora de moda de la revista Para Ti, me ocupaba de todo lo que era lencería y vestidos de novia.

Tomé la decisión de venirme para acá y cuando me radiqué definitavemente  me enfermé, estuve cinco meses en cama y los médicos no sabían lo que tenía.

Una noche, a las cuatro de la mañana me descompensé y mi yerno llamó al doctor Manuel Cejas.

El doctor vino y me dijo que yo no tenía nada grave, solo me afectaba un problema en la tercera vértebra cervical.

Me recomendó tomar  té de melisa y cedrón, y recibir masaje.

Hice tal cual me ordenó el médico y a la semana estaba perfectamente bien.

Como el cedrón se conseguía fácilmente, pero la melisa no, empecé a caminar por todos los pies de cerro para encontrarla.

Hablé con la gente que había vivido toda la vida acá, les pregunté por las hierbas de la zona hasta que conseguí melisa toronjil.

Luego, empecé a tomar cursos de hierbas aromáticas y medicinales en el colegio San Martín.

Yo no sabía nada de plantas porque lo mío era la costura…

Un día me conecté con la ingeniera agrónoma de Río Ceballos, Cristina Beluatti.

Ella me dio parte de la semilla de equinácea con la que comencé mi plantación, y otra parte me la dio un chamán sioux.

En ese momento, chamanes norteamericanos y latinoamericanos estaban haciendo en el cerro Uritorco, algo que ellos llaman el:

Camino de las Pléyades.

Así, uno de ellos decidió alquilarse una piecita en el pueblo y se quedó tres meses para enseñarme acerca de la :

Equinácea.

Fueron momentos de mucho aprendizaje para mí.”

¿Qué pensabas en ese momento?

No pensaba en nada, solo me dejaba llevar.

Ahora sí pienso, después de que pasó todo porque si yo hubiese sabido que tenía que esperar quince años para que esta hierba de su fruto tal vez no lo hubiese hecho.

Pero la planta te llama y busca hacer una simbiosis con uno mismo.

Después vino un chamán guaraní, Guampy Mandy Porá (Gerardo Indio Guaraní) que me enseñó otras tantas cosas maravillosas acerca de las hierbas.”

¿Cómo es trabajar con estas plantas?

Trabajo con el espíritu de la planta,

Busco crear esa simbiosis interna con la hierba.

Yo siento que camino y que recibo una caricia de ellas, se cuando sufren, cuando les falta agua, siento lo que les pasa…

Creo que parte de mi misión era dar a conocer esta plantita en Argentina.

Pero, además, estamos trabajando ciento veinte hierbas medicinales que estamos rescatando de la extinción y estamos haciendo un gran banco de semillas.”

¿Qué experiencia tuviste con personas que te vinieron a visitar?

Muchas, algunas dramáticas, otras increíbles.

Por ejemplo, hace un tiempo nos visitó un biólogo de Corea que me ofreció llevarme a su país para que dictase cursos, pero no quise.

Mi trabajo es acá.

Mucha gente a pasado por acá, extranjeros que me han ofrecido mucho pero a lo cual no accedí porque mi trabajo es con la tierra, acá, en Capilla del Monte.

¿Cómo es tu relación con la medicina y específicamente con los médicos?

Siempre digo a todas las personas que pasan por acá que debemos tener nuestros médicos, que el diagnóstico es necesario y el seguimiento de la medicina también…

Pero  además, debemos tomar las hierbas.

Muchos de ellos nos visitan.

Hoy en día, hay más de cien médicos que están trabajando con la equinácea.

Creo que los tiempos que vienen serán difíciles,

No vamos a tener acceso a muchos medicamentos y la gente en lugar de plantar, de sembrar, ha arrancado y destruido todo.

Tiempo atrás era impensable que, hoy, en nuestra zona tengamos en extinción la peperina y el incayuyo.

Recuerdo que en una radio del pueblo, hace 16 años atrás alguien decía:

“En el país de los yuyos, la mujer de los yuyos,  planta yuyos”, burlándose de mi actividad.

Resulta que ahora, no tenemos más hierbas en nuestras sierras.

Se ha depredado todo.

Estamos contaminados y por eso las hierbas cumplen un rol fundamental para nuestra desintoxicación natural.

Ellas trabajan no solo físicamente sino, además, en la dimensión espiritual.

Si ellas están trabajadas en su espíritu también actúan sobre el espíritu de la persona que las toma.

Esto quiere decir que además de lo orgánico que es tener una buena tierra sana, una buena semilla, una buena planta y un buen secado, debemos ir más allá.

Pienso que lo que hago yo, debería ser hecho por los laboratorios y por  los farmacéuticos.

Pero hoy las farmacias son los quioscos de los laboratorios.

Además, debemos tener en cuenta qué tipos de hierbas se están utilizando para hacer las tinturas porque las grandes empresas les pagan dos mangos a familias enteras para que llenen un camión y…

¿Qué van a meter en ese camión?

La peperina pero también todos los yuyos que están con ella.

Lo más terrible es que no cortan la planta sino que la arrancan de raíz.

Esa planta ya no va a estar más, no puede volver a crecer.

¿Qué beneficios nos da la equinácea?

La echinacea trabaja sobre el sistema inmunológico, es antibiótico, antiviral, es antiinflamatorio, antifungicida, antioxidante, anestésico, trabaja sobre las células cancerígenas, sobre los tumores, y en la piel.

Espiritualmente, alinea los chakras y estimula el timo.

Es muy efectiva para afecciones respiratorias crónicas, alergias, gripes, resfriado común, faringitis, rinitis, sinusitis y bronquitis.

Al combatir las bacterias, colabora con la cicatrización de los tejidos.

Es excelente en las infecciones resistentes como las urinarias:

Drena la vejiga y las vías urinarias, limpiándolas…

En heridas y úlceras de pie, quemaduras de cocina, hongos vaginales e intestinales y pie de atleta.

Contribuye a la generación del tejido auricular y reduce la inflamación.

Se utiliza además para la artrosis, psoriasis y úlceras, herpes labial y acné.

Inhibe el crecimiento tumoral.

Los componentes de la Echinacea estimulan la regeneración celular y las células epidérmicas.

Inhibe la hialuronidasa, una enzima que sirve a los micoorganismos para dañar las células.

Reduce el dolor.

Se usa para picaduras de insectos, dolor de muelas y piorrea.”

¿Cómo puede utilizarse?

“En tintura madre como preventivo deben tomarse 3 a 5 gotas en medio vaso de agua por las mañanas después del desayuno.

Y como hierba seca:

1 hoja con tallo en 1/4 litro de agua.

Se hierve unos minutos, se cuela y se toma.

La precaución que se debe tener es que los tratamientos no deben prolongarse más de 6 semanas.

Se recomienda prescribir en forma de tratamientos discontinuos (uno a dos meses, seguidos de igual período de descanso).

Además, para aplicación y uso externo también elaboramos jabones y cremas.

Y para trabajar sobre las emociones y la energía humanas, extraemos la esencia floral de esta plantita.

¿Una reflexión acerca de esta tarea?

He trabajado y trabajo con la energía pura del amor,

En una superficie de 5000 metros cuadrados, donde he logrado formar un microclima.

La plantación está también trabajada orgánica y biodinámicamente, con figuras geométricas sagradas tal como lo hicieron en la antigüedad pueblos tan sabios como los Incas, Mayas y Egipcios.

Sólo he sido un instrumento de la mano de Dios y de la Virgen María

Guardiana de un proyecto que no es mío, pero tengo la satisfacción de sentir que Capilla del Monte, provincia de Córdoba, tiene la:

Primera plantación de equinácea en la República Argentina y Latinoamérica.”

Hierba que germina con la energía de una naturaleza pródiga y con el amparo de un profundo sentimiento hacia lo natural.

“Wilca Yachay, Sagrado Saber”
ECHINACEA – Wilca Yachay

Revista Ibis.

Plantación de hierbas medicinales.

Cultivo biodinámico.
Tucumán 258 – Capilla del Monte – Córdoba
03548-15563339 / 03548-15572000 / 011-1550162560
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www.wilcayachay.blogspot.com

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1 comentario en Conoces la Hierba que germina con la Energía

  1. Gracias por tu labor Carmen. Me encantaria conocer tu lugar…
    Agradezco la difusion de esta informacion tan alentadora para quienes creemos que el futuro debemos construirlo con dedicacion y amor, para toda la humanidad.

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