Emma Morocini – La Abuela Peregrina por la Paz y los Jóvenes – La recordamos !

Emma Morocini – La Abuela Peregrina por la Paz y los Jóvenes – La recordamos ! 

La abuela peregrina por la Paz y Los jóvenes

Ejemplo de vida !!!

La abuela de nacionalidad italiana, salió caminando desde la provincia de Tucumán el pasado 27 de diciembre con el fin de llegar a los pies de la Virgen de Luján pidiendo por:

“Los Jóvenes y por la Paz Mundial”.

Será recibida por el Intendente Municipal Dr. Oscar Luciani, y se dirigirán juntos hacia la Basílica Nacional en donde se oficializará un misa en su honor y se la nombrará :

“Visitante Ilustre de nuestra ciudad”.

La visita de la abuela de 91 años por nuestro país, nos conmovió a todos hasta las lágrimas.

Su paso preciso, el cariño que irradia, cada sonrisa que expresa, la admiración de los jóvenes, su devoción por la Virgen María, y cada muestra de amor que ella brinda, conquistó sin dudas nuestros corazones.

La historia de Emma no es una historia más.

Ella representa la fe, “el sí se puede”, la humildad y la conciliación.

Con su energía y vitalidad, supo demostrar que no es necesario realizar grandes cosas para lograr grandes cambios.

La abuela peregrina..

Emma Morosini tiene una fe inquebrantable que supo modelar desde su Lombardía natal, allá en Italia.

Sus 91 años cumplidos el 8 de enero lo reflejan:

Camina por el mundo como una peregrina con Dios a su lado.

Y desde el 27 de diciembre, cuando comenzó a dar paso tras paso desde San Miguel de Tucumán, lo hace en Argentina.

Quiere llegar a la Basílica de Luján para que tras esos 1252 kilómetros, pueda pedirle a la Virgen por los jóvenes y la paz.

Esta italiana de pequeña contextura, irradia una luz muy especial, despertando una inmensa ternura y admiración por la tenacidad de sus objetivos.

La llegada a Bigand se produjo el lunes 2 por ruta 178 desde Sanford, su anterior parada.

Acompañada por vecinos de esa localidad junto a numerosos habitantes locales, ingresó entre aplausos al Hogar de Adultos Mayores “Juan XXIII”, donde pasó la noche por gestiones de la directora del establecimiento Graciela Orellano.

Al día siguiente, a las 6 de la mañana, comenzó el camino hacia la ciudad de Pergamino.

Su peregrinar la llevó a distintas partes del mundo, Europa fue escenario de su recorrido en este tiempo y también México, Israel, Polonia, Brasil, Chile y ahora Argentina.

La abuela peregrina cuenta con orgullo que en abril será recibida por el Papa Francisco y lo ve como un regalo del cielo.

Seguramente no será una historia de tantas, su paso deja un ejemplo de tenacidad y de fuerza en sus convicciones, nos deja en claro que cuando se quiere se puede y vaya si ella puede, con sus 91 años.

Con su carrito cargado con sus cosas, el simpático sombrero, su chaleco con la imagen del Papa Francisco y la Virgen de Luján, y dejó la sensación de haber conocido a una persona maravillosa.

Emma, la abuela peregrina

“Eligió  salir desde Tucumán porque es una distancia más larga que partir desde Buenos Aires.

Es para que mi regalo a la Virgen esté más perfumado”, comentó la abuela que cuando caminó por la ruta hacia Oncativo, en Córdoba, lo hizo sola.

Luego, comenzaron a acompañarla los bomberos del lugar o la policía, y hasta vecinos.

Ella marcha a paso acelerado con un bolso, un carrito y una bolsa con pan, agua y leche.

Llueve o truene no frena su andar.

Un medio nacional habló con ella cuando estuvo en el pueblo santafecino de Correa.

Charlaba rápido en italiano aunque también mezclaba palabras en castellano.

“Es culpa de Francisco que hable español”, dijo risueña.

“No tengo familia.

Soy peregrina, pero no improvisada.

Camino hace 25 años y ahora lo hago para que la juventud se aleje de las drogas.

Soy una enamorada de la vida.

Era enfermera, ahora soy jubilada y me gusta ayudar.

¿Cómo me mantengo bien?

Como sano”.

Tengo calidad de vida… una vida sana.

La anciana tiene experiencia en este tipo de trayectos ya que hizo largos recorridos en Polonia, Israel, México y Brasil.

Emma lleva una gorra, zapatillas y hasta un paraguas, cuando va por la ruta.

Se levanta temprano y siempre parte a eso de las 6 y camina hasta cerca del mediodía.

Luego almuerza, descansa, y a la tarde pide ir a misa.

La jornada concluye alrededor de las 21.

En general pide que la hospeden en un asilo de ancianos o en un geriátrico.

Pero en la mayoría de las ocasiones se aloja en la casa de alguna familia.

Dice que el Papa le despertó su amor por la Virgen de Luján y el 22 de abril, en el Vaticano, tendrá su día soñado ya que Francisco la recibirá en una audiencia.

“Estoy muy feliz porque Dios me permitió caminar en Argentina”, repite en cada pueblo.

Su aventura ya tiene una página de Facebook (Emma, la abuela peregrina), que sigue día a día su recorrido.

“En 2016 me retiro”, anunció la mujer ante tanto trajinar.

Por ahora esta viejita andariega es un ángel que todos esperan en Luján el 17 de marzo.

Si Dios quiere.

Sus 91 años cumplidos el 8 de enero lo reflejan:

Lleva puesto un chaleco naranja con las fotos de la Virgen de Luján y el Papa Francisco en su espalda.

“Estoy muy feliz porque Dios me permitió caminar en Argentina”, repite en cada pueblo.

La historia de Emma conmovió a todo un país, al punto que distintos medios de comunicación reflejaron el paso de la abuela por las distintas ciudades en las que la peregrina visita.

Desde su Milán natal, en Italia, Emma viajó en avión hasta San Miguel de Tucumán en Argentina, donde desde el 25 de diciembre de 2014 comenzó con esta promesa.

La abuela de metro y medio de estatura camina a la vera de la Ruta Nacional 9 con destino a Luján, Buenos Aires.

Es única hija, no tiene esposo, ni hijos.

Emma declaró que:

“La culpa de este viaje la tiene el Papa Francisco, por ser Argentino”.

Es la primera vez que visita nuestro país y manifestó “sentir mucha felicidad y alegría por el gran recibimiento que le dan en cada lugar argentino que está visitando”.

“Visité México tres veces, un vez Israel, cinco veces Polonia, tres veces Brasil, Chile y un montón de lugares más.

He ido caminando por muchos lugares con miedo, como en Israel o en Brasil, pero por suerte la Virgen siempre me acompañó.

En todos los lugares caminé sola, fueron muy pocas las veces que alguien se me acercó para acompañarme.

En Brasil y Chile solo dos jóvenes me acompañaron pero no más de 2 kilómetros”, afirmó la abuela devota de la Virgen María.

Debido a una decisión exclusiva de Emma, el recorrido ha sido modificado con su consentimiento.

Por una cuestión de no alargar camino, la anciana de 91 años decidió acortar recorrido uniendo localidades fuera de su hoja de ruta.

Emma “La abuela peregrina”:

Emma Morosini, a los 91 años, se ha convertido en la «Abuela Peregrina internacional» que pide a Dios por los jovenes victima de las drogas y por la Paz Mundial

La Abuela Peregrina

En la Argentina del dos mil, la pequeña figura de una anciana de 91 años caminando 1.500 km desde la provincia de Tucumán hacia la Basílica de Lujan, pidiendo por los jóvenes y la paz en el Mundo, es un signo, una señal, una bisagra que hace reflexionar a muchos Argentinos hoy.

Mientras camina, por la vera de ruta 9 es solo un puntito naranja.

Con su chaleco fluor, anteojos de sol, zapatillas, gorra y una sonrisa en sus labios, es escoltada, donde llega por los Bomberos voluntarios de cada ciudad y por jóvenes, en su mayoría, que agradecen su esfuerzo.

Ellos son el futuro, y el blanco de sus oraciones a Dios a través de su madre a la que le es devota, como buena católica.

Cada ciudad, diseminadas como las cuentas del rosario, Emma Morosini es recibida por familias que la alojan en sus casas, o asilos y los sacerdotes felices de recibirla junto con sus feligreses.

¿Quién es Emma Morosini?

Emma comenzó a peregrinar, cuando se jubiló de enfermera nocturna, en su Italia natal.

Su trabajo la había puesto en contacto con las miserias, angustias y necesidades de quienes viven de noche y en la noche, especialmente los jóvenes.

Profundamente conmovida, ideó una forma concreta de ayudar:

Ofrecer el sacrificio por ellos a Dios.

Y con este pedido, recorrió diversos santuarios marianos por el mundo.

En su peregrinar viajo a Francia, México, Polonia, Brasil, Israel e Italia. Emma, a la par de su corazón, ofrece su vida entera en cada caminata.

“Siento mucho dolor al ver que los jóvenes arruinan su vida con la droga.

Es así en todo el mundo.

” Asi es que ahora, su nuevo objetivo es llegar al Santuario de la Virgen de Lujan para pedir por la Paz y los jóvenes victimas de las drogas, de la violencia y sus consecuencias.

“La droga es la ruina porque va en contra del amor.

Yo camino para que la juventud se aleje de las drogas y encuentre el amor.”

Al llegar a la localidad de Marcos Juárez, en la provincia de Córdoba, fue entrevistada por el diario Nuevo Día, “estoy muy feliz porque Dios me permitió, al fin, caminar en Argentina.

Hago este sacrificio con gusto, cargo mi cruz en la espalda y camino, camino…

Sola, con su cara surcada de arrugas, un paraguas, un bolso con unas pocas pertenencias, agua, pan y leche en polvo comenzó el camino hacia Luján.

La sorprendieron las distancias:

“Aquí todo está muy separado, hay demasiados kilómetros sin poblados”, reflexionó.

Cuando la policía tucumana la vio caminado sola en la ruta, intentaron detenerla.

“Usted está loca.

Luján queda muy lejos, me dijeron.

Es muy anciana para viajar sin compañía, acá hay muchos delincuentes.

Pero yo igual continué” recuerda Emma sonriendo.

Camina 4 o 5 horas, descansa en algún pueblo y continúa su marcha al día siguiente.

“Los habitantes de este país son muy buenos y generosos.

Al principio me alojaba en pensiones u hostales, pero comenzaron a abrirme las puertas de sus casas y compartir sus cosas conmigo.

¡Hasta me festejaron el cumpleaños:

Torta, velitas y muchos invitados!”.

Su rostro se ilumina al recordar el pasado 8 de enero en que celebró 91 juveniles años.

“Me siento una princesa, los bomberos adelante, la policía detrás, son ángeles que me cuidan.

Eso sí, nadie toca mi “carello”, debo llevarlo yo” acotó muy seria.

¿Por qué Lujan?

“Soy muy devota de la Virgen, que es una, pero tiene diversas advocaciones.

El Papa Francisco despertó mi amor por la Virgen del Luján, entonces decidí que ése sería el próximo santuario”- explica Emma a los cordobeses que le preguntan porque Buenos Aires.

Y relata que el año pasado, mientras gestionaba su viaje a Argentina, sufrió un accidente que la mantuvo hospitalizada por 6 meses.

Se golpeó fuertemente la espalda y se fracturó un brazo, la pierna y el pie.

Luego de su internación y tras dos meses de rehabilitación, los médicos le aseguraron que ya no podría resistir largas caminatas.

Emma se encomendó a Dios y peregrinó los 400 kilómetros que la separaban del Santuario de Loreto.

Al llegar, agradeció a la Virgen por su recuperación y cayó en la cuenta que podía continuar su destino.

Fue así, que reinició los trámites interrumpidos, hasta arribar el 27 de diciembre de 2014, ya en Buenos Aires, lista para iniciar su marcha, vio que la distancia que la separaba de la basílica era muy corta.

“Camino entre 1000 y 2000 kilómetros, Luján estaba muy cerquita”.

Es así que, partió en avión a San Miguel de Tucumán para recién allí, comenzar su travesía por la paz mundial y la juventud un 28 Diciembre, cuando el catolicismo recuerda como el día de los “santos inocentes” donde la Biblia relata (sin citar ninguna fecha) el genocidio de niños ordenados por el rey judío Heródes.

Un día en la vida de la Abuela

Al llegar a una ciudad Emma es recibida por los pobladores que ven en ella a un ángel, incluso a su caminar, se van sumando jóvenes de distintos puntos del país que llegan para acompañarla.

El Diario cordobés, El Nuevo Día, que cubrió su marcha por distintas ciudades de esa provincia por donde pasó, dicen que después de descansar asiste a misa y luego temprano, al otro dia, continúa su camino.

A Emma sólo le bastan unas pocas pertenencias, una valija, un carrito.

Lleva consigo su fe y el amor necesario que le permite caminar kilómetros y kilómetros, como pocos haríamos.

Lleva, sobretodo, un infinito caudal de amor que le permite quedarse y permanecer en el corazón de cada uno que la abraza.

Emma ha plantado, con su sacrificio una semilla de amor, de fe, de caridad en cada corazón, en cada joven y a su debido tiempo ira creciendo y entonces serán ellos quienes seguirán su ejemplo porque saben, ahora, que se puede ser mejor y convertir este país en el que soñaron gente como Emma que un día llego a este suelo buscando una nueva vida.

Ella vino de Europa a entregarles la antorcha a los jóvenes, que son el futuro del país.

Gracias Abuela Peregrina por tanto Amor, por ser Ejemplo de Vida, por tu sacrificio por nosotros los Argentinos, por la Paz, por nuestros jóvenes, quienes deberán continuar el camino que nosotros hemos emprendido.

Ojalá que de ahora en más, haya en nuestro país y en el mundo muchas Emma !!!

Fuente de investigación.

Almabrazos

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