Una cosa que puedo Cambiar

Una cosa que puedo cambiar

Tener paz en esta vida no es un objetivo imposible.

Es muy posible.

Para eso estamos aquí, para aprender, crecer, comprender y hacer de la paz una realidad.

Estás vivo.

Siéntete vivo.

¿Cuál es el anhelo fundamental que se te ha dado?

Escúchalo.

Escucha esa necesidad y entonces la podrás colmar.

Comprende lo que te está diciendo, la forma en que se dirige a ti.

Pero antes de todo, conoce lo que es.

¿Qué es lo más importante para ti?

Todas las explicaciones e ideas sobre la paz pueden estar ahí, pero si no se satisface la necesidad más básica y fundamental,

¿qué sentido tienen?

Esa sed de paz existe porque puede ser colmada.

Si no existiera el modo de saciarla, no la sentiríamos.

Pero hay una forma de hacerlo.

Sáciala.

Llena esta vida.

Eso es lo importante.

Estamos aquí para eso.

Estamos aquí para dar otro paso hacia la conciencia, hacia la claridad, lejos de la niebla.

Tengo que comprender la pasión de mi corazón.

Cuando el corazón se llena del sentimiento más bello, la sed queda saciada.

Entonces cada momento importa.

No tiene por qué haber caos.

Hay una sencillez, una alegría.

La vida no tiene por qué ser cuestionada.

Existe una respuesta.

Esto es algo que tenemos que hacer cada uno de nosotros.

¿En quién más podríamos confiar?

Tienes que comprender que ésta es tu vida, y puedes hacer que la belleza y la alegría se manifiesten cada día.

Es realmente muy fácil.

Mucha gente cree que eso sólo puede ocurrir si cambian el mundo a su alrededor.

Piensan que tienen que transformar a sus hijos, pero cuando están a punto de conseguirlo, sus hijos se marchan.

Luego piensan:

“¿Qué otra cosa podría cambiar?

Conseguiré un trabajo que me guste de verdad”.

Al final lo encuentran y entonces se dan cuenta de que lo que realmente les gusta son los días libres.

Luego dicen:

“Quizá lo que necesito es jubilarme”.

Esperar.

Piensa simplemente en todas las cosas que la gente espera.

No tienes por qué esperar más.

No tienes por qué cambiar todas esas cosas a tu alrededor.

De todos modos, no puedes hacerlo, porque cuando intentes cambiarlas, ellas intentarán cambiarte a ti.

Y cuando lo hagan, no te gustará.

He comprendido que no puedo cambiarlo todo, pero hay una cosa que sí puedo.

Todo lo que tengo que hacer es cambiar mi lista de prioridades.

El cambio tiene que venir del interior.

Por eso digo que es fácil.

No tienes que deshacerte de nada, sólo tienes que poner las cosas en otro orden.

Haz que la prioridad de sentirte satisfecho esté por encima de todas esas cosas que se habían hecho prioritarias.

Eso es todo.

Sí, puedes sentirte pleno.

Eso es lo importante.

El mejor regalo que puedes hacerte a ti mismo es el regalo de la alegría, el regalo de la paz.

Eso es lo máximo.

Y cada paso cuenta a la hora de conocer eso de lo que estás sediento:

Que tu vida sea colmada.

Anónimo.

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