Bernardo Stamateas – Recuperando a la Gente Inmadura 1/2

Recuperando a la gente inmadura.

Bernardo Stamateas

Génesis 14:14-16

«En cuanto Abram supo que su sobrino estaba cautivo, convocó a trescientos dieciocho hombres adiestrados que habían nacido en su casa, y persiguió a los invasores hasta Dan. Durante la noche Abram y sus siervos desplegaron sus fuerzas y los derrotaron, persiguiéndolos hasta Hobá, que está al norte de Damasco.

Así recuperó todos los bienes, y también rescató  a su sobrino Lot, junto con sus posesiones, las mujeres y la demás gente».
Vs. 24 – No quiero nada para mí, salvo lo que mis hombres ya han comido. En cuanto a los hombres que me acompañaron, es decir Aner, Escol y Mamré, que tomen ellos su parte».

Hoy empezamos la serie:

Recuperando lo perdido y todos este mes vamos a estar declarando y orando para recuperar todo lo que perdimos alguna vez.

¿Cuántos perdieron algo?

¿Cuántos perdieron oportunidades, dinero, cosas, gente, situaciones, trabajos, salud, bendiciones?

Deci:

Este mes, yo declaro sobre mi vida, que todo lo que alguna vez perdí, lo voy a recuperar, en lo económico, en lo afectivo, en lo espiritual, en lo personal, en todas las áreas, en este mes volverá a mis manos, lo que alguna vez tuve, lo declaro. Amén.

Entrenados para recuperar lo perdido.

Hay promesas en la Biblia que dicen que los hijos de Dios vamos a recuperar todo lo que alguna vez perdimos.

En una oportunidad había un hombre que estaba cortando un árbol, y el hacha se le cayó al agua, fue el profeta tiró un palo y el hacha flotó y lo recuperó, todas las cosas que alguna vez pasaron por tus manos, sobrenaturalmente Dios te las va a devolver en este mes, que es el mes de recuperando lo perdido.

Cuando Israel salió de Egipto, después de cuatrocientos años de ser esclavos, dice que cuando salieron Dios le dijo: No se vayan sin el oro de Egipto. ¿Por qué se llevaron el botín de Egipto? porque el diablo le tenía que pagar los cuatrocientos años que trabajaron duro, quinientos años para ellos.

Todos los años que trabajaste para el enemigo, todos los años que no viste cosecha, el diablo te los va a tener que devolver en el nombre del Señor.

Este será un mes extraordinario, donde todo lo que alguna vez pasó por tus manos, o pasó por tu mente y no llegó a ser abrazado, lo vamos a abrazar en este mes.

¿Cuántos lo creen?  Lo creo. Amén. Gloria a Dios.

El tema de hoy es: recuperando a la gente inmadura.

¿Cuántos tienen algún  loco en la familia?

¿Cuántos viven en las familias de los locos Adams?

Entonces me van a entender lo que voy a hablar.
Acá estaba Abram, donde iba prosperaba.
¿Cuántos Abram hay hoy en esta noche?

Abram, estaba con Dios, todo lo que él hacia le iba bien.

Entonces Lot, el sobrino, que era medio tonto se le pegó a Abram, pero no para capturar la mentalidad de Abram y lograr lo que Abram tenía, sino para disfrutar de las bendiciones de Abram.

 Lot era el sobrino de Abram, pero no tenia la mentalidad de Abram.

Lot quería las bendiciones de Abram pero no la mentalidad de él.

Lot representa a la gente inmadura, la gente inmadura nunca puede cancelar las bendiciones de la gente bendecida; lo que pueden hacer es «demorar».

Abram fue demorado, nunca se le canceló la bendición de Dios, pero fue demorado por Lot, porque era un tonto.

Lot representa a la gente tonta, la gente inmadura, la gente que te da ganas de matar, quisquillosos, ofendibles, tontos, criticones.

¿Cuántos conocen a esa gente? que dice:

A ver, mira la botita nueva que tiene Mirta, y salen hablando de la botita nueva, pero no tienen la edad de Mirta porque tienen doscientos años.

Hay gente que mientras vos le decís ¡sí, te quiero!, vamos a hacer esto, sí, vamos a hacer lo otro, sí, qué grande Bernardo y el día que le decís que no, ya no te quieren más.

Dicen, voy a orar para que la gente sea libre de las garras de esa falsa doctrina, mientras le decís que sí, te quieren cuando le decís que no, no te quieren, gente inmadura.

¿Cuántos conocemos gente inmadura?

Vamos a hacer una declaración, deci:

Si logro sobrevivir a mi familia soy a prueba de balas porque siempre hay un loco en la familia.

Abram representa a la gente bendecida, Lot representa la gente inmadura, la gente que cuando no tienen lo que quieren, te hace pucherito, te hace caras.

Gente inmadura que cuando le pasa algo, en vez de ir a resolver lo que le pasa, busca contárselo a todo el mundo para buscar adeptos y ponerse en víctima.

Vi una pareja, que estaban peleados, y le digo a ella, ¿cómo te gustaría que te demuestre él que te quiere?

Y, a mi me gustaría que un día me traiga flores, y me traiga una caja de bombones y saque unos pasajes y me invite a las Cataratas.

A la otra semana los vuelvo a ver, estaban más peleados que antes, le pregunto: ¿Qué pasó?, preguntale a ella me dice el hombre y ella estaba callada; le digo a él ¿qué pasó? me dice, al otro día le compré las flores, le llevé la caja de bombones y dos pasajes a las Cataratas del Iguazú, y me dijo:

No fuiste espontáneo, ahora no lo quiero.

Entonces le dije:

Regalame la flor a mi, nos comemos juntos los bombones, yo pongo la cerveza, y nos vamos los dos como amigos a las Cataratas, y a ésta dejala.

Gente inmadura, Lot era inmaduro.

Lot en vez de capturar la mentalidad de Abram, dice que se pelea con él y se va para el otro lado con sus ovejas y entonces termina secuestrado, lo secuestran cinco reyes que vienen y lo capturan.

Siempre, la gente inmadura emocionalmente, termina secuestrada, los secuestra la droga, los secuestra el alcohol, los secuestra el juego compulsivo, la depresión, las peleas, el legalismo.

Siempre la gente inmadura es secuestrada por alguien o por algo.

Pero Abram lo fue a recuperar, y hoy vamos a hablar acerca de la necesidad de recuperar a esa gente, que nos gustaría matarla, pero Dios nos va a llamar a recuperarla, a salvarla, porque merecen una nueva oportunidad.

Hoy vamos a orar y te voy a enseñar cómo recuperar a tus hijos perdidos, cómo recuperar a tu ex, como recuperar a tus padres, cómo recuperar a ese familiar que te odia, cómo recuperar a tu sobrino que no te lo dejan ver, hoy nos vamos a entrenar para recuperar a gente inmadura, a la que Dios le va a dar una nueva oportunidad para que puedan crecer y capturar las bendiciones del Señor. Amén.

Vamos a hacer un ejercicio, acá traje mi varita, cuando la levante nos vamos a reír, cuando la baje vamos a llorar; cuando mueva para un lado vamos a decir olé, olé, olé, y cuando pase para el otro lado, vamos a hacer taratarataratarata.

Arriba, abajo, derecha, al otro lado, ¡bien!

 Aprenden rápido. Ahora vamos a romper la varita.

¿No estás cansado que te dirijan la vida?

¿No estás harto de que haya gente que te diga lo que tenés que sentir y lo que tenés que expresar?

Hoy vamos a romper el control sobre nosotros y vamos a ser libres de los Lot para seguir adelante, a lo que Dios nos ha llamado; ya no vamos a reaccionar como la gente nos dice, sino que vamos a seguir lo que Dios nos ha prometido.

Entonces Abram ve a Lot el inmaduro, está secuestrado, y llama a trescientos dieciocho valientes; dice que esos trescientos dieciocho eran nacidos en la casa de Abram.

Lot no nació en la casa de Abram, Lot era el hijo de la hermana de Abram era el sobrino, era de otra familia, era de otra mentalidad; pero para que Abram recuperara lo perdido necesitó buscar gente que nacieron en su casa.

La palabra «nacer en casa» quiere decir: entrenados, formados, o sea que esos trescientos dieciocho tenían la mentalidad de Abram, era el comando Swat del Antiguo Testamento.

Lo primero que te quiero decir, es que Dios va a levantar gente especial, entrando con una nueva mentalidad, para entrar donde nadie se anima a entrar, para recuperar lo que otros perdieron, para alcanzar los sueños que otros no se animan.

Hoy, Dios va a levantar gente, trescientos dieciocho que dicen:

Yo soy del grupo especial que va a tomar lo que otros han perdido.

¿Habrá hoy alguien así?

¿Por qué los trescientos dieciocho fueron a buscar a Lot? para traerlo a la casa porque es mejor al tonto tenerlo en casa que tenerlo secuestrado, porque en casa capaz que Dios toca al tonto y lo cambia.

Por eso acá no echamos a la gente, es mejor que tu hijo carnal, loco y apestoso venga a acá a congregarse, y esté con nosotros, porque acá hay más posibilidad que Dios toque su mente y lo haga de la mente de los trescientos dieciocho.

Cuando te digan, ahí en esa iglesia aceptan a todos, ¡sí!, porque hasta a los Lot queremos traerlos a casa, porque es Dios y es Lot el que va a decidir si va a crecer o no. Pero nosotros somos de los trescientos dieciocho, nacidos.

Moisés en una oportunidad junta setenta, con Moisés setenta y uno, y les dice:

Vamos a orar; y se ponen a orar.

Dios manda codornices, y gracias  a setenta y uno comieron sesenta mil personas, porque  hay gente que produce los milagros, hay gente que son del grupo especial del Señor, están los  «Lot» que viven de los milagros de los demás, pero hay trescientos dieciocho, hay un equipo de gente que tiene otra mentalidad, que va a entrar donde han saqueado, donde nunca entraron, para recuperar todo lo perdido, amén!.

Jesús hacía milagros, la gente lo seguía por el pan, Jesús nunca los echó, porque Jesús dijo, son inmaduros claro, son verdes, claro, me da ganas de matarlos, claro, pero no los voy a echar porque mejor es tenerlos cerca de mí para que alguna vez se le piante la neurona que le falta, se le active el foquito que está apagado, que tenerlo lejos.

¿Cómo funcionaba esta gente?

(Continuará)

 

 

 

 

 

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