Candidiasis que és – Hongo oportunista o Parásito

Esta información es muy importante para mantener nuestro cuerpo saludable a pesar de los años ¿ Candidiasis, Que és? En este mensaje encontrarás toda la información, Síntomas y dietas, Que alimentos podemos comer y cuales no. El mensaje es un poquito extenso pero vale la pena informarnos. Gracias oneli@ Desarrollo de Cándida, con aspecto blancuzco, sobre lesiones […]

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Esta información es muy importante para mantener nuestro cuerpo saludable a pesar de los años

¿ Candidiasis,

Que és?

En este mensaje encontrarás toda la información,

Síntomas y dietas,

Que alimentos podemos comer y cuales no.

El mensaje es un poquito extenso pero vale la pena informarnos.

Gracias

oneli@

Desarrollo de Cándida, con aspecto blancuzco, sobre lesiones bucales de sarcoma de Kaposi.

Las candidiasis constituyen un grupo de infecciones causadas por un hongo oportunista que puede tener expresión cutánea, gastrointestinal, sistema respiratorio y genitales del género Candida, de los cuales Candida albicans es la más frecuente.

Se puede transmitir por ropas,

Objetos y también por contacto sexual (véase infección de transmisión sexual).

Estos hongos están siempre presentes en la piel y en la mucosa del tracto digestivo, genitourinario y respiratorio de la mayoría de las personas,

Pero se encuentran controlados por otros microorganismos no patógenos.

Cuando se produce un desequilibrio, el aumento desmedido de la población de hongos produce esta u otras micosis.

Epidemiología

La candidiasis:

Afecta habitualmente las zonas húmedas y cálidas de la piel.

Las mucosas, como las axilas, la boca, uñas, el glande y la vagina.

Representa un 25 por ciento de las micosis cutáneas.

La candidiasis:

Es la más frecuente causa de vaginitis;

Se estima que una de cada cuatro mujeres experimenta esta enfermedad durante su vida.

Candida albicans:

Es parte de la flora habitual de la vagina;

Sin embargo, hay que recurrir a tratamiento médico si adquiere la condición de patógena cuando se transmite de una persona a otra por contacto sexual,

Lo que es fácil de identificar dado que, luego del contacto, el hombre o la mujer presenta un color rojo en sus genitales y/o picor intenso que posteriormente desaparece transformándolo en paciente asintomático y en transmisor aparentemente sano hasta que adquiere la condición de invasiva en un promedio de 6 meses;

Las condiciones de aparición de hongos en la mujer pueden producirse por el uso de duchas que eliminen parte de los microorganismos que lo controlan (como los lactobacilos).

La condición patógena es totalmente diferente.

Las probabilidades de contraer candidiasis aumentan en pacientes obesos y diabéticos;

El consumo de antibióticos y anticonceptivos también incrementa el riesgo,

Así como alteraciones hormonales debidas al embarazo.

En pacientes con deficiencia inmunológica, neoplasias, diabetes, lupus eritematoso, y linfomas, la infección puede extenderse, con consecuencias bastante graves.

Forman parte del grupo de las enfermedades más frecuentes que afectan al sexo masculino,

Incluso se puede afirmar que prácticamente todos los varones a lo largo de su vida la padecerán alguna vez.

Existen tres tipos de micosis humanas:

Superficiales, intermedias (como las candidiasis) y profundas.

Infección en la vagina

La candidiasis vaginal,

Llamada infección por levadura o vaginitis,

Es una infección en la vulva y/o en la vagina.

Produce un flujo de mal olor, espeso y de color blancuzco amarillento, que puede acompañarse de picazón, ardor e hinchazón.

Puede llegar a causar mucho dolor al caminar, al orinar o al tener relaciones sexuales.

Infección en la boca

La candidiasis oral, llamada también muguet oral, afecta la boca y algunas veces la garganta.

También puede presentarse sin ningún síntoma.

Los síntomas más comunes por lo general incluyen molestias en la boca y en la garganta, ardor y alteraciones en el sentido del gusto (por lo general descrito como

“Un sabor desagradable en la boca”).

También es común presentar un recubrimiento cremoso , de color blancuzco o amarillento , o parches (aftas) tanto en la boca como en la garganta.

La candidiasis es rara en personas con recuentos de células CD4+ por encima de 500 y más común cuando dicho recuento es de menos de 100.

Infección en la garganta:

La candidiasis en la garganta y en el tracto respiratorio, llamada infección esofágica, es un problema serio.

Está en la lista de enfermedades indicativas de SIDA, y afecta a 1 de cada 5 personas que tienen este síndrome.

A menudo suele presentarse junto a la candidiasis oral.

Los síntomas incluyen dolor en el pecho, náuseas y dolor para tragar.

El esófago puede quedar parcialmente obstruido por los recubrimientos y los parches que se van acumulando.

En algunos casos raros, ciertas úlceras pueden perforar el esófago.

La candidiasis esofágica puede esparcirse o diseminarse hacia el estómago y los intestinos.

Puesto que la candidiasis esofágica puede causar dolor al tragar, si no se trata a tiempo, las personas pueden no comer lo suficiente y perder peso.

Infección en la piel:

La cándida puede infectar la piel de las axilas, la ingle (incluso el escroto y el pene) y debajo de los senos.

A esto se le llama candidiasis cutánea.

La infección también puede ocurrir alrededor de quemaduras, cortadas o catéteres, provocando una erupción desigual de aspecto brillante y enrojecido en los pliegues de la piel.

Ésta puede ser recubierta con una capa de tejido ajado y blanquecino.

Otros síntomas incluyen un ardor leve.

Las uñas de las manos y de los pies también pueden infectarse,

Lo cual podría ser un problema grave para las personas que tienen mucho tiempo sus manos en el agua,

Como quienes atienden en las barras de los bares o los lavadores de platos.

Infección por todo el cuerpo

En la candidiasis sistémica, la Candida se esparce por todo el cuerpo,

Lo que puede poner en peligro la vida.

La infección puede incluir el cerebro, el corazón, los riñones, los ojos, el hígado, el tracto genital y las articulaciones.

Esta forma ocurre con mayor frecuencia en personas con recuentos bajos de glóbulos blancos (leucopenia).

A este tipo de infección también se le llama candidiasis diseminada.

Tipos de candidiasis Intertrigos candidiásicos:

Es la forma clínica más frecuente.

Puede afectar a grandes pliegues, como las axilas, las ingles, el pliegue interglúteo, la región submamaria, la cara lateral del cuello, o pequeños pliegues, como los espacios interdigitales de manos y pies y la región retroauricular.

La piel está enrojecida, ligeramente edematosa y es posible que en la superficie haya elementos vesículo-pustulosos.

Es muy común observar como estas áreas están delimitadas por un fino reborde escamoso, y aparecen lesiones satélites.

El paciente refiere prurito intenso y quemazón.

Onicomicosis candidiásica

Con cierta frecuencia aparece en niños con muguet y en adultos con intertrigo de pequeños pliegues interdigitales.

Puede mostrarse como una inflamación dolorosa del reborde periungueal, acompañada de mínima secreción purulenta o bien como un engrosamiento de la lámina ungueal con depresiones puntiformes y surcos trasversales.

Etiología

Los hongos están siempre presentes en el cuerpo humano,

Pero la presencia natural de otros microorganismos previenen su crecimiento descontrolado.

Sin embargo, perturbaciones externas, como el uso de ciertos detergentes, variaciones del pH, o internas, como cambios hormonales o fisiológicos, pueden causar alteraciones de la biota y resultar en un crecimiento anormal de los hongos.

El embarazo,

El uso de anticonceptivos,

El sexo vaginal después del sexo anal y el uso de lubricantes que contienen glicerina son factores relacionados con infección por hongos.

La diabetes y el uso de antibióticos también parecen tener incidencia en la micosis.

 Además, la Cándida puede transmitirse sexualmente.

Los tratamientos de reemplazo hormonal y de infertilidad podrían también ser factores desencadenantes.

Síntomas:

Los síntomas se caracterizan por lesiones cutáneas (enrojecimiento o inflamación de la piel) acompañadas de prurito y sarpullido.

En las infecciones vaginales, puede presentarse flujo blanquecino, con un característico olor a levadura.

Su periodo de incubación es de 8 a 15 días.

Los síntomas pueden variar según la localización.

Desde el punto de vista dermatológico interesan las candidiasis mucosas y las cutáneas.

Dentro de las primeras y en la mucosa, está el muguet.

Éste se manifiesta como unas placas cremosas, blanquecinas que confluyen en placas, en el dorso de la lengua, en el velo del paladar, en la mucosa gingival y en la genital.

Al desprenderse, dejan al descubierto una mucosa roja y congestiva.

También la infección pude manifestarse como una lengua roja, lisa, brillante y dolorosa o como una afectación de las comisuras bucales en forma de placas triangulares, con escamas y fisuras en el centro o que afectan los labios, principalmente el inferior, con escamas adherentes de color grisáceo y erosiones.

La mucosa genito-perianal:

Es otra localización habitual de estas infecciones, y representa el 20-30 por ciento de las infecciones vaginales.

Se presenta como un enrojecimiento y edema de los labios menores que se puede extender hacia los labios mayores, el periné, los pliegues inguinales y el interglúteo, acompañado de prurito y “quemazón”.

La misma afectación puede afectar a genitales externos masculinos.

Dentro de las candidiasis cutáneas hay sobre todo dos cuadros:

Las candidiasis de los pliegues o intertrigos candidiásicos y las onicomicosis.

Diagnóstico

El diagnóstico consiste en una inspección visual de las lesiones.

Las reacciones con hidróxido de potasio se emplean a veces para determinar la naturaleza de la infección.

Una peculiaridad que permite diferencias el diagnóstico de Cándida del de otras lesiones blancas orales es el hecho de que se elimina al raspado.

Las infecciones oral, vaginal y de la piel suelen ser diagnosticadas por su apariencia y síntomas.

Si la infección no desaparece después del tratamiento, se acostumbra hacer exámenes de laboratorio.

Si una persona con muguet oral tiene problemas para tragar (los alimentos “se atascan”) y/o un dolor fuerte en el pecho, podría tener también candidiasis esofágica.

Si los síntomas no mejoran con el tratamiento, o si alguien tiene problemas para tragar pero no tiene muguet oral, se acostumbra llevar a cabo una endoscopía.

Esto es cuando el médico utiliza un tubo delgado para observar el interior del esófago.

La candidiasis sistémica es muy difícil de diagnosticar.

La Candida en la sangre puede provenir de una infección local (como de la boca o del sitio de inserción de un catéter) así como de una infección de los órganos internos.

La Candida solamente puede permanecer por un corto tiempo en la sangre cuando un órgano interno está infectado, así es que los análisis de sangre no son siempre confiables.

Tratamiento:

Los antimicóticos de laboratorio para el tratamiento de la candidiasis incluyen por lo general nistatina, fluconazol, ketoconazol, clotrimazol o anfotericina.

También existen píldoras de una única aplicación para el tratamiento de las candidiasis vaginales.

El cuidado con la higiene ayuda a mantener a raya las infecciones de Candida.

Se debe mantener limpia, seca y expuesta al aire la parte afectada.

En el caso de infecciones vaginales, se deben seguir los consejos de un médico.

Los tratamientos habituales con estos medicamentos duran entre 3 y 7 días, según el medicamento elegido.

Es importante no dejar de usar el medicamento antes de lo indicado en las instrucciones aunque hayan mejorado o incluso desaparecido los síntomas.

Según la extensión de la infección y el estado general del paciente se decide un tratamiento tópico o sistémico.

Tópicamente se puede emplear clotrimazol al 1 por ciento, miconazol, ketoconazol, sertoconazol, terbinafina o naftilina.

Los tratamientos sistémicos más frecuentemente empleados son itraconazol o fluconazol. El pronóstico es bueno, y tanto los tratamientos tópicos como los sistémicos son curativos. Pero si los factores predisponentes de estas micosis no se corrigen, es posible otra nueva infección.

 Terapia tópica:

La terapia tópica incluye enjuagues bucales o pastillas, tabletas vaginales, supositorios y cremas.

Entre los medicamentos tópicos están la anfotericina B en suspensión (Fungizone), clotrimazol (Lotrimin), econazol (Spectazole), ketoconazole (Nizoral), miconazole (Monistat) o nystatin (Mycostatin).

Enjuagues bucales:

Los enjuagues bucales son menos eficaces, ya que sólo están en contacto con la boca durante un corto tiempo.

Sin embargo, podrían ser la mejor elección para alguien que tenga la boca muy adolorida o muy seca.

Los enjuagues se deben retener durante el mayor tiempo posible, circularse por toda la boca.

Se usan por lo menos cuatro veces al día y se continúan durante unos días más después de que hayan desaparecido los síntomas.

El enjuague más utilizado es el nystatin (Mycostatin en suspensión oral).

Pastillas

Para los síntomas orales, se toman de una a dos pastillas, entre tres y cinco veces al día.

Deben chuparse lentamente y no masticarse o tragarse enteras.

Las marcas comunes son clotrimazol (Mycelex) y Nystatin (Mycostatin).

Cremas y ungüentos

Las cremas y ungüentos se usan para las infecciones de la piel y de las uñas.

Pueden usarse en las comisuras de la boca o frotarse en áreas afectadas de la piel, incluso en los labios vaginales.

Deben aplicarse de dos a cuatro veces al día mediante un masaje suave y completo.

La duración de la terapia varía, pero suele tomar de 10 a 20 días y continuarse unos días más después de que los síntomas hayan desaparecido.

Entre los productos que se usan están la anfotericina B (Fungizone), el clotrimazol (Lotrimin), clotrimazole más un esteroide (Lotrisone), el miconazol (Monistat-Derm), el clotrimazol (Mycelex), el Nystatin más un esteroide (Mycolog-II), el Nystatin (Mycostatin), el ketoconazol (Nizoral) y el econazol (Spectazole).

Las cremas que contengan un esteroide no deben usarse en niños menores de 12 años.

Algunas cremas son de venta libre y otras requieren fórmula médica.

Los productos de venta libre por lo general se anuncian como cremas para tratar la tiña prural, principalmente el pie de atleta o el prurito de la ingle (jock itch).

Supositorios vaginales

Los supositorios vaginales o las tabletas se introducen en la vagina una sola vez (clotrimazol) o una vez al día durante tres días (miconazol).

Las marcas comunes son GyneLotrimin, Mycelex-G (clotrimazol) y Monistat 3 (miconazol).

Cada vez más, se usa una sola dosis oral de fluconazol (Diflucan) para el tratamiento de la candidiasis vaginal.

Antimicóticos y embarazo:

Las Normas Federales para la Prevención de Infecciones Oportunistas incluyen recomendaciones acerca del uso de los medicamentos antimicóticos (contra los hongos) durante el embarazo.

En pocas palabras, recomiendan que los medicamentos de la familia de los “azoles” (incluido el fluconazol, el itraconazol y el ketoconazol) no se empiecen a tomar durante el embarazo.

Las normas recomiendan también que dichos medicamentos se suspendan si la mujer queda embarazada y que las mujeres que toman estos medicamentos utilicen medios eficaces para el control de la natalidad.

En estudios hechos sobre animales, el uso de itraconazole o ketoconazole durante el embarazo causó defectos de nacimiento.

También se sabe de cuatro bebés nacidos con serios problemas esqueléticos debido a que sus madres utilizaron fluconazol durante un período extenso durante el embarazo.

Se presume que riesgos similares se aplican para el uso de los otros medicamentos orales de la familia de los azoles.

Para tratar o prevenir la candidiasis oral o vaginal en las mujeres embarazadas, pueden ser preferibles las terapias tópicas como el Nystatin (Mycostatyn, Pedi-Dri).

Para el tratamiento o la prevención de otras infecciones por hongos, como la histoplasmosis, las normas sugieren la anfotericina B, especialmente durante el primer trimestre.

Éste también está aprobado para el tratamiento del muguet oral.

Aunque no se han llevado a cabo estudios formales, mujeres embarazadas han utilizado anfotericina B sin ningún daño aparente para los bebés que están por nacer.

Aunque la anfotericina B puede ser preferible que la terapia con un medicamento azol en las mujeres embarazadas, éste tiene graves efectos secundarios potenciales, entre ellos la toxicidad en los riñones y la anemia.

Complicaciones y expectativas:

La candidiasis patogénica no es un buen pronóstico,

Dado que una infección de transmisión sexual que viene acompañada del virus del papiloma humano e infección bacteriana (gonococia, por lo general) es muy difícil de tratar y puede reaparecer con el tiempo.

En individuos con compromiso del sistema inmunitario, una infección cutánea, vaginal u oral puede complicarse y derivar en una candidiasis generalizada e invasiva o bien en una infección que afecte al sistema digestivo cuando no se trata a tiempo (candidiasis esofágica).[2]

Candidiasis sistémica

Terapia sistémica

 Los tratamientos sistémicos se utilizan tanto para la candidiasis esofágica como para la candidiasis diseminada.

También pueden utilizarse para otras infecciones que recurren con frecuencia o que no desaparecen con el tratamiento tópico.

El ketoconazol (Nizoral) se toma en dosis de 200 o 400 mg una vez al día.

Este medicamento necesita ácido para poder ser absorbido, de manera que debe ingerirse con alimentos.

Deben evitarse los antiácidos.

Tampoco debe tomarse al mismo tiempo que otras terapias que contengan sustancias reguladoras o antiácidos, como el ddI (didanosina, Videx).

Puede no ser bien absorbido por las personas con problemas intestinales o que no pueden comer mucho.

Tomarlo con una bebida ácida como una cola puede ayudar.

El Fungizone (anfotericina B) se administra directamente en la vena.

Se utiliza para tratar la candidiasis diseminada cuando otras terapias sistémicas fallan o cuando la infección es muy agresiva.

A veces se utiliza con otro medicamento, el Flucytosine, para el tratamiento de infecciones por hongos específicas como las infecciones por criptococos.

Éste era antes el tratamiento estándar para las infecciones sistémicas o graves.

El tratamiento duraba de 8 a 12 semanas y con frecuencia producía efectos secundarios graves, como daños al hígado y anemia.

Hoy en día, se le administra a la persona anfotericina B hasta que comience a mejorar (por lo general en dos semanas) y luego se le cambia a fluconazol en dosis de 200 a 400 gramos al día.

También se usan otras formas de anfotericina B cuando la infección sistémica se vuelve resistente o responde menos bien a la terapia estándar.

Éstas incluyen anfotericina B de dispersión coloidal (ABCD, Amphotec) y anfotericina B en complejo lipídico (ABLC, Abelcet).

Éstas pueden tener menos efectos secundarios que la anfotericina B estándar, pero todas ellas pueden ser muy tóxicas.

El fluconazol (Diflucan) se toma en dosis de 200 mg el primer día y de 100 mg una vez al día de ahí en adelante.

El tratamiento por lo general se hace durante 2 semanas para la candidiasis oral o de la piel y durante 3 semanas para la infección esofágica (o hasta dos semanas después de que los síntomas desaparezcan, lo que dure más tiempo).

La dosis puede aumentar a 400 mg al día si la dosis más baja no funciona.

Algunos estudios sugieren que el fluconazol es más eficaz que el ketoconazol.

Algunos médicos todavía prefieren tratar las infecciones por hongos agresivas con otros medicamentos como el ketoconazol, con el fin de reservar el potente fluconazol para usos futuros, en caso de que sea necesario.

La resistencia al fluconazol está bien documentada.

Una vez que se desarrolla, las opciones de tratamiento que quedan son muy limitadas.

El itraconazol (Sporanox) parece ser por lo menos tan potente como el ketoconazol y puede ser tan bueno como el fluconazol.

Necesita ácido estomacal para ser absorbido, de manera que debe tomarse con alimentos.

La dosis es de 200 mg al día.

Si no se absorbe suficiente medicamento, podría necesitarse una revisión de los niveles del medicamento en la sangre, con el fin de aumentar la dosis.

La solución oral del itraconazol es más eficaz y suministra niveles más altos del medicamento en la sangre que la cápsula.

Existe un gran potencial de interacciones entre el itraconazol y muchos de los medicamentos contra el VIH.

Prevención natural de infecciones por hongos:

Existe una fuerte conexión entre lo que comemos y la salud del sistema inmunitario.

Sin embargo, las maneras nutricionales de prevenir y tratar problemas como la candidiasis son complicadas y generan controversia.

Aunque no existe una fórmula mágica para prevenir o tratar las infecciones por levadura en todas las personas, seguir algunas recomendaciones básicas puede disminuir el riesgo de que la levadura se vuelva un problema.

La mayoría de los nutricionistas concuerdan en que el azúcar,

La levadura vegetal,

Los productos lácteos,

El trigo,

La cafeína,

La nicotina

El alcohol contribuyen a que la levadura se desarrolle en el organismo.

Para evitarlo, recomiendan consumir la menor cantidad posible de estos alimentos.

Otra táctica consiste en consumir mayor cantidad de alimentos que prevengan el crecimiento de la levadura en el organismo.

Por ejemplo:

Algunos nutricionistas opinan que el ajo tiene propiedades antimicóticas naturales que pueden ayudar a prevenir la candidiasis.

Se considera que el ajo fresco es el mejor, aunque algunas de las pastillas comerciales de ajo ayudan a reducir el olor.

El ajo fresco puede mezclarse con otros alimentos, comerse crudo (hasta seis dientes al día) o macerado y puesto en píldoras vacías de gelatina.

Se desconoce si grandes cantidades de ajo interfieren con el funcionamiento de los medicamentos usados contra el VIH, pero el ajo puede aumentar el riesgo de desarrollar efectos secundarios con el uso de Ritonavir [Norvir].

Otro factor que podría contribuir al crecimiento descontrolado de levadura es el uso de antibióticos.

Existen ciertas bacterias:

“Amistosas

Se encuentran naturalmente en el organismo y que establecen un saludable equilibrio al eliminar la:

Levadura inamistosa.

Muchos antibióticos comunes, como la tetraciclina y la penicilina, eliminan estas bacterias lo que ocasiona que la levadura crezca, especialmente en la vagina.

No es inusual, que aun personas con sistemas inmunitarios saludables, experimenten infecciones por hongos después de utilizar antibióticos.

Con el fin de disminuir este efecto de los antibióticos y en general promover las bacterias amistosas, muchos nutricionistas recomiendan añadir la bacteria Lactobacilli acidophilus a la dieta.

Ésta puede encontrarse en yogures y ciertas leches (debe verificarse, en la etiqueta, si contiene Lactobacilli acidophilus).

También puede tomarse en forma de pastillas, las cuales se pueden adquirir en las tiendas naturistas.

La candidiasis oral puede alterar el sabor de las comidas y el disfrute de las mismas.

Por otro lado, puede hacer difícil comer o tragar los alimentos.

Evitar aquellos alimentos que sean ácidos, muy sazonados o picantes, así como los cigarrillos, el alcohol y las gaseosas puede ayudar.

Todos éstos pueden irritar el interior de la boca.

Se recomiendan los alimentos suaves, frescos y blandos (como la avena, el puré de frijoles, la salsa de manzana, etc.).

Con frecuencia se utilizan para aliviar las infecciones de la boca y/o mantener el peso los suplementos alimenticios líquidos.

Recuerde que el propósito de estos suplementos no es el de reemplazar los alimentos.

Muchos de estos están repletos de azúcar, lo que puede ayudar a que las levaduras crezcan.

Si se utilizan suplementos, deberá verificarse que contengan principalmente carbohidratos complejos, un nivel moderado de azúcar y que sean ricos en proteínas.

Para más información sobre los suplementos alimenticios, véase Project Inform:

Cómo mantener el peso y la nutrición.

Sobre todo, la mejor manera de prevenir naturalmente las infecciones por hongos es comer sana y regularmente, evitar el exceso de azúcar, y evitar o disminuir el uso de bebidas alcohólicas y cigarrillos.

Consejos para evitar la candidiasis:

Evitar la humedad persistente en el área genital usando ropa interior de algodón.

Procure no permanecer con ropa húmeda (por ejemplo, trajes de baño o ropa de deporte) y lavarla frecuentemente.

Disminuir o evitar las azúcares (el jarabe de maíz o de arce (maple), la glucosa, la fructuosa y la sacarosa).

El azúcar es alimento para la Candida y colabora en su crecimiento.

Es necesario verificar, en las etiquetas de los alimentos empaquetados, si contienen azúcar.

Disminuir o evitar las bebidas alcohólicas

El alcohol se convierte en azúcar, la cual ayuda a la Candida a crecer.

Ingerir leche o yogur que contenga bacterias acidófilas .

La bacteria “amistosa” que ayuda al organismo a combatir los gérmenes “enemigos”, como la Candida.

Fuente:Wikipedia

Investigadora y comunicadora. Editora de contenidos en Yo Espiritual.

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