Hombres maltratadores son los que me atraen – Alejandra Stamateas

Porqué los hombres que me atraen terminan siendo maltratadores

Génesis 21:8-12 ” El niño Isaac creció y fue destetado.

Ese mismo día, Abraham hizo un gran banquete.

Pero Sara se dio cuenta de que el hijo que Agar la egipcia le había dado a Abraham se burlaba de su hijo Isaac.

Por eso le dijo a Abraham:

¡Echa de aquí a esa esclava y a su hijo!

El hijo de esa esclava jamás tendrá parte en la herencia con mi hijo Isaac.

Este asunto angustió mucho a Abraham porque se trataba de su propio hijo.

Pero Dios le dijo a Abraham:

No te angusties por el muchacho ni por la esclava.

Hazle caso a Sara, porque tu descendencia se establecerá por medio de Isaac.”

La historia de Sara y Agar representa dos actitudes.

En realidad muchas veces las tenemos incorporadas dentro de nosotros a estas dos mujeres.

Todas somos un poco Sara y un poco Agar y estas mujeres, nos van a mostrar dos actitudes con que podemos enfrentar la vida.

Podemos enfrentar la vida como Sara, que era una mujer libre, o podemos enfrentar la vida como Agar, que era una esclava.

Y vos vas a decidir como vas a enfrentar tu vida y vas a enfrentar tu pareja, si como una mujer libre o como una mujer esclava.

Voy a describir que le paso a Abraham y quiero que le tomes un poquito de bronca a Agar, no estoy hablando de una persona sino de una mentalidad, yo nunca entendí por qué Dios actuó con Agar de la manera en que actuó, y yo decía

¿Pero a Dios no le dio lástima Agar?

¿Dios no hizo nada por Agar?

¿Por qué Dios la trata de esa manera?

Me daba bronca la actitud de Sara, como Sara hizo eso de echar a Agar, a una esclava, primero la usa y después la tira, la deja sola, sin nada

¿Por qué Abraham hizo algo así?

No entendía la historia porque a veces vos no solo tenés que entender los hechos de Dios, sino que tenés que entender la mentalidad de Dios, por qué Dios hace algo y qué es lo que nos quiere enseñar y acá nos está hablando de dos mentalidades, no está hablando de Agar como persona, te voy a hablar de Agar como una mentalidad de esclavitud.

Libertad, esclavitud y vas a tener que decidir si vivir en libertad o vivir en esclavitud.

¿Qué le pasa a una mujer esclava?

Es una mujer que no tiene derechos, no es que le cuesta conocer cuáles son sus derechos, no es que si se esfuerza un poquito va a tener algún derecho, no es que si lucha va a lograr tener algún derecho, la esclava no tiene derechos.

Si vos tenés una mentalidad de esclavitud no tenés derecho a tener derecho, porque los esclavos no tienen derechos.

¿Qué era a lo que no tenía derecho Agar que era una esclava?

Sin derecho a poseer.

Agar no tenía nada, Agar vivía de lo que le daban Abraham y Sara, pero Agar no tenía nada porque una esclava nunca va a poseer nada en la vida, nunca va a ser dueña de nada.

No es que si trabajan y si logran serán dueñas de algo, no, si vos actuás en tu vida con mentalidad de esclava, no tenés derecho, no te corresponde poseer nada.

Cuando Agar se ve amenazada la primera vez, huye al desierto, viene el ángel del Señor y le hace dos preguntas, que son las preguntas que Dios viene a hacerle a las esclavas, la primer pregunta es

¿De dónde vienes? la segunda pregunta es

¿A dónde vas?

Estas dos preguntas son preguntas territoriales, tienen que ver con posesión de territorio, de donde sos, cual es tu origen, que tenías en tu lugar de origen, eras dueña de algo y hacia donde vas o sea, cuál va a ser tu futuro, cuál es tu destino, como planificaste tu futuro y una mujer con mentalidad de esclavitud no puede nunca responder a estas dos preguntas, ni de donde viene, ni a donde va, por eso ella dice vengo huyendo, porque ni siquiera la tierra de donde huía era su tierra, porque ella venía de Egipto, de una tierra de total esclavitud, cuando vos sos esclava no podés nunca contestar estas dos preguntas que el Señor va a venir a hacerte, de donde vienes y adonde vas, una tiene que ver con tu pasado, pero de pena, de lástima, lo que has logrado hasta este momento y otra tiene que ver con tu futuro, una esclava no tiene territorio y tampoco se lo merece.

Una mujer, con mente de esclava, no se merece nada.

¿Qué les pasa a las mujeres con mente de esclavitud?

Están enfocadas en ser necesarias y heroicas.

La mujer que tiene una mente de esclavitud quiere sentirse necesaria para los demás, quiere sentir que su pareja la necesita, que sus hijos están pendientes de ella porque la necesitan, aunque sea para plancharle el buzo, para cocinarle, para lo que sea, pero se sienten bien cuando se sienten necesarias, por eso son mujeres que van a buscar siempre lo mejor para los demás.

Son esas mujeres que le van a buscar el mejor trabajo al hijo.

Son esas mujeres que le van a dejar la mejor parte de la comida al marido.

Son esas mujeres que van a hacer que los otros siempre estén felices y contentos.
 

Son esas mujeres que van a buscar que la cama del lado de él, esté mejor tendida que la de ellas.

Porque son mujeres que necesitan sentirse necesarias para los demás, son esas mujeres que externalizan la felicidad, dicen, yo soy feliz si los de alrededor mío están bien, si yo cierro la puerta de mi casa y dejé todo en orden y todos están contentos, yo soy feliz, sino no puedo ser feliz.

Si yo veo que hay algo que no está bien alrededor mío, si hay una cara larga, una cara triste, yo no puedo ser feliz.

Externalizan, la felicidad depende de la cara o de la actitud o de la situación de los demás, no depende de mí, depende de los demás.

La mayoría de los hombres están felices cuando consiguen una meta, cuando consiguen un objetivo, pero las mujeres vivimos externalizando la felicidad.
Es tan importante que entiendas, que si tenés una actitud y una mentalidad de esclavitud, que es esto que te acabo de decir, no tenés derecho a poseer nada en la vida, ni lo pienses, ni lo sueñes, porque tu mente es de esclava y las que tienen mente de esclava no tienen derechos.
Por más que llores, por más que te esfuerces trabajando toda la vida, por más que te esfuerces para trabajar más horas y tener más sueldo, si tenés mente de esclava nunca vas a poder ser dueña de nada, porque la esclava no tiene derechos.
El hombre maltratador siempre se va a presentar como un hombre carente de algo, muy poderoso en algunas cosas, pero que le falta algo, ese hombre me necesita, por ejemplo dicen, ese hombre me necesita, está solito, pobre, me da una pena,
¿Quién le planchará la ropa?,
¿Qué hará todo el día solo en la casa?
Me da pena, y él usa eso, que supuestamente muestra como una necesidad, o por ejemplo la carencia, me falta dinero:
Porque este hombre es un hombre con mucha capacidad, como no le voy a dar el dinero que le falta, o muestra carencia de afecto, a mi nunca nadie me amó, a mi nunca nadie me tuvo en cuenta,
¿Sabés las cosas que me hacían?,
La mujer esclava que necesita sentirse necesaria y que vive feliz si el otro está feliz, quiere hacer feliz a esa persona.

Por eso te voy a dar la primera clave para que no te enganches con ningún maltratador.

Primer clave:

No es como me hace sentir a mí ese hombre sino como es ese hombre.

Una cosa es lo que yo siento cuando estoy con él y otra cosa es lo que ese hombre es.

Por ejemplo:

Tengo un alfajor y se lo regalo a una persona, a mí me hace tanto bien regalártelo, yo estaba tan feliz regalándote este alfajor,

¿Vos querés aceptar mi alfajor?,

¿Hace mucho que no comes un alfajor como éste, tu mujer no te lo hace te deja solo muchas horas?

Tenés que cuidar a un hijo,

¿Tenés un hijo?

Encima padre y

¿Quién le cambia los pañales, vos?

Ayyy y

¿Ella a que hora se va y a que hora vuelve?,

¿Se va todo el día?

¿Quién te cocina?,

¿Limpiás todo vos?

Disfrutá el alfajor, si necesitás otro estoy disponible siempre.

Le regalé el alfajor y me sentí heroica, necesaria, se va a comer ese alfajor, hace tres años que no comía un alfajor, este chico desde pequeño la mamá no le compraba nada, yo me siento necesaria, me voy a casa y me siento bien, fui útil, que bárbaro.

¿Eso me describe como es él?,

¿El que yo me sienta bien regalándoselo, me dice como es él?

No, me dice como me siento.

Por eso la primera clave cuando conoces a alguien, no es como te hace sentir, sino que yo tengo que averiguar como es esa persona.

Cuando no le doy nada ¿cómo es esa persona?

¿Cómo es esa persona cuando le digo que no?

Ahí te das cuenta como es la persona, no como te hace sentir a vos, sino como actúa él, cuando vos actúas de una manera diferente a la que él está imaginando, cuando vos no le suplís una necesidad.

Segundo lugar: sin derecho a decidir.

No tiene derecho a poseer, nunca va a ser dueña de nada y tampoco tiene derecho a tomar una decisión.

Nunca va a poder decidir nada para su vida, no porque no aprendió, porque no le enseñaron y alguna vez aprenda, no tiene derechos, se la tiene que aguantar, tiene que tomar y hacer las decisiones de los demás, porque es una esclava y la esclava no tiene derecho a decidir.

Cuando Sara no podía tener un hijo y venía la promesa, ella le dijo a Abraham te voy a dar a Agar para que ella te dé un hijo.

Viste hablando a Agar en algún momento, oponiéndose, no, porque era una esclava.

No tiene derecho a tomar decisiones y no se lo merece, porque tiene mentalidad de esclavitud y las reconocés, son esas mujeres que son portadoras de lo que se llama, el pensamiento mágico.

Son esas mujeres que tienen un mundo mágico, un mundo de fantasía y el mundo real, son esas mujeres que dicen todo en mi mundo de fantasía está mejor, pero en mi mundo real no está todo perfecto, yo tengo un mundo de fantasía: mi marido es perfecto, mi pareja es perfecta, mis hijos son perfectos, mi trabajo es perfecto, pero mi mundo real no es así, por eso son mujeres disconformes todo el tiempo, porque nunca coincide su mundo de fantasía con su mundo real, son esas mujeres que las ves y siempre dicen, la comida estaba rica, pero le tendría que haber puesto un poco mas de sal, si le dicen el corte de pelo esta bueno, pero a mi me hubiese gustado un poco más corto, si tus hijos son excelentes, pero tengo uno que está resfriado o sea ese resfrío no es la perfección que ella está imaginando, porque para ella perfección es que todos los hijos estén sin ningún problema, que no griten, que no hablen, que sea una cosa calmada y de paz, es decir siempre van a terminar quejándose,

Porque nunca coincide el mundo de la fantasía con el mundo real que están viviendo.

Y como se engancha acá el maltratador

¿Por qué le gustan estas mujeres?

Porque el maltratador justamente lo que hace es echarle la culpa a ella de todo lo malo que pasa en la relación, o de todo lo malo que pasa en la casa, si hay un problema con un hijo, la culpable es ella, porque es una mala madre, si la relación no funciona, la culpable es ella porque no sabe ser mujer, porque nunca aprendió nada, porque es una tonta, porque nunca va a salir adelante y como esta mujer está acostumbrada a echarse la culpa de que las cosas en la realidad no salgan perfectas como ella se imagina, dice, la culpa la tengo yo, y se engancha con el maltratador, con el hombre que le dice, pero vos no sos muy inteligente ¿no sos medio tontita? y ella se dice por dentro:

Tiene razón, sí, yo soy medio tontita, no hice las cosas perfectas, yo me tendría que haber esforzado un poco más, no las hice bien o sea que el discurso del hombre maltratador encaja con su manera de pensar, de que las cosas siempre podrían estar un poco mejor y que no están un poco mejor por culpa de ella, con eso trata de manipular, por eso el maltratador te va a decir, vos no sabes muchas cosas, dejame a mi que yo lo hago, a vos no te funciona bien la cabeza, vos no sabés administrar la plata, sos una gastadora compulsiva, vos vas a terminar como tu mamá y todo ese tipo de cosas que te va diciendo, que la mujer queda atrapada y enganchada, porque es el discurso que ella se viene haciendo hace años a sí misma, por eso se enganchó.

Por eso ¿cuál es la segunda clave para no engancharte con un maltratador?

¿Saben por qué hay mujeres que se quejan tanto y sienten tanta frustración y viven la vida llorando y angustiadas?
Porque siempre están centradas y fijadas en lo que no lograron y no en lo que lograron hasta el día de hoy.
Su cabeza está en eso que no viene, en eso que no llega, en lugar de decir, hasta acá llegué y todo lo que hice Dios me acompaño y me ayudó, claro que voy por más, pero reconozco que hasta acá hice lo mejor que pude.
Esas son las primeras que se felicitan, no están esperando el reconocimiento de afuera, son las primeras que son felices con ellas mismas.
Por eso, para no engancharte con un golpeador, tenés que empezar a trabajar en tu vida para ver lo que sí ya lograste en la vida.
Tenemos que aprender a contar nuestros bienes y no nuestros males todos los días, cuando termina tu día vos hacé una revisión y decís, esto me salió muy bien, por esto me felicito, hoy he crecido, hoy he madurado, hoy he alcanzado un mayor nivel en mi vida.

No es centrarme en lo que no logré en la vida sino en lo que si logré.

Nunca vas a poder satisfacer el deseo de la fantasía, no estoy hablando de un sueño que Dios pone, sino de una fantasía, de la ilusión de la perfección, de que voy a tener la casita llena de ángeles y todos vamos a estar en casa, y reír todo el tiempo, y jugar, no, y tampoco desafiar a los tuyos a que te cumplan esa fantasía, estoy hablando de fantasía, no de sueños de Dios que es otra cosa.

Por eso no te atormentes, ni te ates todo el día por lo que no lograste, empezá a contar lo que si lograste, pero es poco, no importa, lo lograste vos, y si lograste algo quiere decir que no tenés una mentalidad de esclava, porque si vos vivís como una esclava, no tenés derecho a crecer ni a lograr nada, pero si vivís como una libre vas a poder contar los bienes que haz logrado en tu vida, amén.

Tercero: una esclava no tiene derecho de ser mujer.

 Porque en la antigüedad un esclavo no era un ser humano, un esclavo era un objeto, se decidía sobre el objeto, porque no tenia derecho a ser humano, no tenia derecho a decidir, ni a tener tierras, ni posesiones, no tenia derecho a hablar, no tenia derecho a exigir, y la mujer que tiene la mentalidad de esclavo ni siquiera tiene derecho de llevar el nombre de mujer y por eso se engancha con el maltratador, porque el maltratador mira a la mujer como un objeto, no como un ser humano, y como te hace sentir como un objeto te recuerda que sos una esclava, que él te puede mandonear, que él puede decidir por vos, que él va a decidir lo que podés o no podés hacer, donde podés ir, donde no podés ir, si sos inteligente o no lo sos, si podés disfrutar de la vida o no la podés disfrutar, porque como sos una esclava no tenés derecho a decidir, por eso te enganchas con el maltratador y él dice, sos un objeto, no sos ser humano, por eso te voy a tratar como a mi se me ocurra.

Es interesante que una esclava aprendió a desvalorizarse como mujer en su casa ¿como aprendió a desvalorizarse como mujer?

Por ejemplo, cuando la mamá se quejaba todo el día de ser mujer, porque al final yo soy mujer, tengo que hacer esto, lo otro, tengo que aguantar a tu padre, aguantar los gritos de ustedes

¿Quién quiere ser mujer con una madre que toda la vida se quejó de lo que significaba ser mujer?

Madie.

Quiero que pienses en la imagen de mamá y de mujer que le estás dando a tus hijos, una mujer desvaloriza el ser mujer cuando tiene una mamá, o ha visto una mamá o una abuela con su vida hecha pedazos

¿Quién quiere ser mujer si yo veo que mi mamá o mi abuela por ser mujer tiene la vida destrozada?

Son esas mujeres que siempre van a elegir lo peor para su vida, porque conectan su esencia de mujer con el dolor, decís:

Lo que tuve que sufrir para encontrar a tu padre, lo que tuve que sufrir para parirlos a ustedes, ¡ay! lo que tengo que sufrir cada mes, lo que tengo que sufrir por estar en esta casa, entonces, ser mujer para tu hija, está asociado con el sufrimiento y si quiero amar tengo que sufrir, porque soy mujer.

Es decir asocian amor con sufrimiento y cuando ellas consiguen a un hombre bueno lo rechazan, porque el bueno no las hace sufrir, en cambio el malo, ¡ay!

Si, el malo me hace sufrir, si, yo sufro por amor, entonces soy mujer porque conecté el dolor con el amor.

Tu esencia de ser mujer no es ser una sufridora, quiero decirte que tenés que dejar de ser una esclava sufridora, para transformarte en una mujer libre y feliz.

La clave es que se puede amar desde la salud, en lugar de amar desde la enfermedad.

¿Y qué es amar desde la salud?

Darse tiempo para conocer a esa persona.

La mayoría de las parejas que se hacen con maltratadores son rápidas, lo conocí, en dos meses vivimos juntos y en un año ya nos casamos, porque él quería casarse, porque está muy enamorado de mi, mentira, ese verso te lo hicieron.

En lugar de mirarlo desde la salud, me voy a dar el tiempo que necesito para conocer a esta persona, porque voy a tener que compartir mi vida con esa persona, y no es lo que me hace sentir ahora, sino como es verdaderamente y para conocer como es verdaderamente necesitás tiempo, que nadie te apure, que nadie te engañe, quiero hablarles a las mujeres que vieron a alguien y ya quieren concretar, y dicen es ahora o nunca, no se me puede pasar esta oportunidad, que nadie te apure, hacé pareja, establecé relaciones interpersonales, establecé una relación de sociedad con alguien, desde la salud y no desde la enfermedad, dándote tiempo, probándote a vos y probando al otro.

Las esclavas van a ser esclavas siempre.

Agar siempre quiso ser la señora, siempre quiso ser Sara, por eso cuando tuvo su hijo se burlaba, Agar siempre quiso ser señora, pero solo podía ser esclava, tal vez haya muchas ideas en tu mente de lo que quisieras lograr en la vida, pero nunca lo vas a lograr mientras sigas con la esclava dentro, por más que quieras y que digas, como me gustaría, no lo vas a poder lograr porque la esclava siempre es esclava, todas convivimos con una esclava dentro, todas convivimos con una mujer que nos prohíbe, con una mujer que se apura, con una mujer que se cree un objeto, total si me humillan ya me acostumbré, siguen hablando mal mi marido y mis hijos, ya estoy acostumbrada, porque sos una esclava y hoy quiero que te duela esto, porque si te duele vas a cambiarlo, porque vos tenés que anhelar, como la respiración de todos los días, ser libre, vos tenés que anhelar la libertad con que Cristo nos hizo libres, no podemos pisotear eso que el Señor nos regaló que es la libertad en Cristo Jesús, y vos tenés que anhelarla, tenés que desearla, tenés que experimentarla, no podés seguir viviendo como una esclava.

¿Qué hizo Sara?

Porque la esclava estaba metida dentro de ella, porque Sara hasta decidir que Agar iba a tener un hijo vivía lo más bien con Agar, se llevaba lo más bien con su esclava, eran como amigas, como hermanas, porque no se daba cuenta que la esclavitud la estaba matando y la estaba envenenando, pero un día se dio cuenta, como vos te vas a dar cuenta, dice que se dio cuenta y la libre, la señora, la que tenía derecho, la que podía tener cosas propias, la que podía decidir, la echó fuera a la esclava.

Tenés que echar fuera a tu esclava que tenés adentro, tenés que echarla de tu vida.

La trató duramente, se lo merecía, ahora lo entendí, porque yo no entendía, decía que mala mujer Sara, primero la usó y después le dio una patada, porque no entendía que tenía que ver con dos mentalidades, ella misma se sacó a la esclava de adentro, y para que saliera la tuvo que echar al desierto, darle una patada y dejarla sin nada. Sara dijo, es momento de darle una patada a Agar y ahí recién Sara pudo comenzar a disfrutar de su hijo, de su sueño.

Las señoras quedan en casa para siempre, dueñas de todo y disfrutando, las esclavas siempre terminan en el desierto.

La pregunta que yo te quiero hacer, ¿creés que Sara tuvo algún remordimiento que la dejó sola con el hijo abandonada en el desierto? que le dijo al marido: echala, sacala de acá, no la quiero ver más, creés que Dios tuvo compasión de Agar ¿cómo Dios no tuvo compasión de una mujer que estuvo sola? No.

Porque dice el pasaje que cuando estaba en el desierto Agar con su hijito, dejó al hijo en un árbol y ella se quedó lejos, para no ver morir a su hijo y dice que el hijo empezó a llorar y Dios escuchó el llanto del hijo, no el llanto de Agar, Dios no va a escuchar tus oraciones de esclavitud, de lamento y de víctima, pero escuchó al hijo porque el hijo era de Agar y era el hijo también de un hombre libre.

Dios escucha las oraciones de gente libre, le dio promesa a ese hijo porque venía de Abraham, porque no venía de una mujer libre venía de un hombre libre y la promesa era para un hombre libre y para una mujer libre que era Sara, para la señora de la casa.

La señora de la casa tiene la promesa, la esclava siempre va a terminar echada fuera.

Yo quiero decirte que estás viviendo en esclavitud, que vivís llena de culpas, que vivís llena de miedos, llena de remordimientos, llena de temores, que estás harta de ser mujer, porque para vos ser mujer es puro sufrimiento y puro dolor, y lo gritás a los cuatro vientos y decís

¿Por qué esto me pasa a mi?

A vos que estás viviendo y no podes ser libre, quiero decirte que hoy tenés que tomar la decisión de echar fuera a la esclava que tenés dentro tuyo, cuando eches fuera la esclava recién ahí va a venir la promesa de Dios.

Cuando Sarai echó a la esclava dice que Dios le cambio el nombre de peleadora a dominadora, antes era una peleadora porque estaba con la esclava adentro, que peleaba por lo que quería conseguir, pero Dios le dijo ahora ya echaste a la esclava, ahora no vas a pelear mas por lo tuyo, ahora estás en posición de dominar, todo lo que pise la planta de tus pies va a ser tuyo.

Cristo nos libertó, sé una mujer agradecida por ser libre, por vivir en libertad.

Dios no va a tratar con vos sobre tu promesa mientras sigas viviendo con tu esclava, porque Dios te hizo una promesa, pero te la hizo como una mujer libre, el día que recibiste a Jesucristo él te hizo libre y te hizo la promesa y dice, no vuelvas al yugo de la esclavitud, no vuelvas otra vez a encerrarte en esclavitud, porque yo te hice libre.
Dice Pablo que el hijo de la esclava nació por decisión humana y el de la libre nació en cumplimiento de una promesa, Dios va a hacer lo que te prometió, Dios va a hacer nacer lo que te prometió, pero acordate que te lo prometió en libertad, no en esclavitud, y si vos volviste a la esclavitud, hoy tenés que salir, porque la promesa no la vas a ver nunca, porque una esclava no tiene derecho a que se le cumpla ninguna promesa, porque no tiene el derecho a poseer nada, no tiene derecho a decidir y no tiene derecho a ser un ser humano por eso vas a tener que decidir, si esa promesa no viene, tal vez tengas que echar fuera a la esclava que tenés adentro, a esa mentalidad de esclavitud que te limita, que te dice yo no puedo.
¿Cuándo vas a echar a la esclava que tenés adentro?
¿Cuándo vas a pensar como la libre?,
Cuando vas a empezar a decir, yo tengo una promesa y como soy libre, lo que Dios me prometió, Dios me lo dará.
No te enojes si sos una esclava, las esclavas viven enojadas porque la promesa no viene, ni va a venir, porque no te la merecés, porque no tenés derecho, porque sos esclava y las promesas son para las libres, sino sos libre tenés que echar a la esclava duramente, decirle este pensamiento vino a mi mente, pero este no es un pensamiento de libertad, es un pensamiento de la esclava que hay dentro mío, lo echo fuera, se va al desierto porque conmigo no va a vivir la esclava.
Hay gente que te quiere esclavizar, hay un maltratador buscando por ahí a alguien que se considere nada, que tenga mente de esclava.
No tengas miedo, cuando venga una esclava a tu vida, de decirle:
Eso no es para mí, ni miedo ni vergüenza, porque nadie tiene derecho a esclavizarte, y vos si tenés derecho a vivir en libertad, si el otro no quiere, no importa, pero vos si, porque fuiste libre en Cristo Jesús.

El único que puede romper las cadenas es Cristo, una vez que lo hizo no tenés que volver, no vuelvas nunca a pensar que podes ser maltratada, ni te enojes, tenés que tener autoridad que es muy diferente al enojo, la autoridad la tiene una mujer que puede decir todo lo que quiere decir, vivir en libertad, lo dice pacíficamente, pero nadie se le opone por la autoridad que emana de esa mujer.

Cada cincuenta años en la antigüedad, en Israel venia el año del jubileo, era el año donde los esclavos eran libres, se les daba la libertad, se cancelaban deudas, no tenemos que esperar cincuenta años ese golpe de suerte, no tenemos que esperar que algo nos pase, en Cristo hoy somos libres y tenemos que aprender a vivir nuestro día de jubileo todos los días, recordarnos que Jesucristo nos ha hecho nacer para ser libres.

Gloria a Dios.

Por Alejandra Stamateas

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Acerca de Onelia Baravalle 3200 Articles
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