Hola Papá- Pilar Sordo

Hola papá!

Siempre me he preguntado por qué, si la sexualidad es algo que se construye de a dos, las responsabilidades se tienden a vivir desde un solo lado.

Por qué si es un proceso compartido desde el alma de dos personas, aunque veces se nos olvide ese elemento, sólo se habla de la pildora del día después, en vez de hablar del día antes.

Por qué en el análisis se olvida al hombre como participante de las decisiones.

Estos son temas que debemos seguir reflexionando.

Quizás por eso me parece tan significativo que con más fuerza hoy se incluya a los hombres dentro del proceso del embarazo y también dentro de la asistencia del parto.

Se sabe que el bebé tiende a escuchar dentro del vientre los tonos graves primero, antes que los más agudos.

Esto hace pensar que escuchan primero al papá que a nosotras y que la posibilidad de que ellos toquen la “panza” y le hablen parece tener algunas repercusiones en la vida emocional de esos seres.

Pero no pensemos sólo en los niños.

¿Se imagina lo que puede significar para el padre compartir esto con su mujer?

El mezclar este acto “animal” con lo sublime de los afectos, sin lugar a dudas consolida un lazo difícil de olvidar a lo largo de la vida para todos los que han participado en ese camino.

Creo que el momento se debe vivir con máxima intimidad, incluso con un silencio que sólo tienen los Instantes solemnes y sagrados.

No me parece que se filme casi como si fuera un reality, creo que hay cosas que sólo se deben guardar en el corazón e incluso con algunos elementos que queden en el más absoluto misterio de la vida humana.

Bien por los padres comprometidos, por los padres presentes desde el comienzo, por los padres que tocan, hablan y sienten la vida desde su comienzo.

Sin duda todos ellos están construyendo en forma silenciosa un mejor camino no sólo para sus hijos, sino también para ellos mismos y para las relaciones de pareja que conforman.

Si bien hay muchos padres que sólo se sienten así cuando sus hijos(as) nacen, hay otros que comienzan este camino desde antes.

Esto no termina allí, sino que tiene que ver con un proceso que no termina nunca y que además es irreversible.

No cabe duda que los padres cada día comparten más con sus hijos en actividades cotidianas, beneficiando la vida de todos.

Se necesitan padres que compartan todo y que disfruten con ello.

Que no sólo se sientan responsables de proveer lo económico, sino que sientan que lo afectivo es mucho más importante y quizás lo único por lo que serán recordados.

Es importante decir a algunas mamas que deben dejar espacios necesarios para que estos padres modernos actúen de acuerdo a los tiempos.

En muchas cosas lo pueden hacer mejor que nosotras.

Somos un buen complemento.

La maternidad y la paternidad son procesos que caminan juntos y que se tienen que descubrir en la medida que se compartan desde el comienzo.

Fuente: PilarSordo.cl

Acerca de Onelia Baravalle 3149 Articles
Investigadora y comunicadora. Editora de contenidos en Yo Espiritual.
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