Recordando mi experiencia en el Machu Pichu en sus 100 Años

 2011 –

100 años de una de las grandes Maravillas del Mundo,

Tuve la bendición de llegar,

Conocer, sentir, admirar,

Bendecir, disfrutar de la Espiritualidad,

De  las Energías Divinas que nos envuelven  en  ese lugar Místico.

Desde aquel 24 de julio de 1911 en que arribaron Bingham y sus acompañantes a Machu Picchu hasta hoy, se han tejido innumerables versiones sobre hallazgos, historia, descubrimientos, redescubrimientos.

Silencios cómplices, piratería arqueológica y tergiversaciones sobre nuestro:

Imperio Incaico y Machu Picchu.

Es lógico que esto suceda entre historiadores, antropólogos, arqueólogos, sociólogos, etc., en una sociedad como el Perú tan dividida en sus segmentos e imaginarios sociales, y un Estado que no prioriza el cuidado y protección de nuestra riqueza nacional.

Javier Campos, en una crónica periodística “Desde Machu Picchu a Bagdad”, escribe que siempre se aceptaron tres interpretaciones para explicar el destino pasado de nuestras ruinas.

Primero,

Machu Picchu fue el lugar originario donde nacieron los primeros Incas.

Segundo,

Fue el lugar que sirvió como último refugio de los Incas en su lucha contra los españoles en el siglo XVI.

Tercero,

Fue un centro espiritual sagrado para mujeres que serían sacrificadas.

La ciudadela era el centro de las :

Vírgenes del Sol’.

Se decía, donde se llevaban a cabo ceremonias dirigidas por un sacerdote que ofrecía al dios Inti el corazón inmolado de las ‘ñustas’ o jóvenes vírgenes.

Más la reciente exhibición del Museo Peabody de Historia Natural de la Universidad de Yale, nos ha demostrado que aquellas tres interpretaciones propuestas por Bingham y aceptadas desde 1915 por académicos e historiadores en el Perú, estaban erradas.

Machu Picchu fue un lugar de recreo de los Incas.

Esta interpretación se basa en documentos legales españoles del siglo XVI e, históricamente, producto de estudios y análisis detallados de la cerámica encontrada, joyas de cobre y bronce, instrumentos diversos, objetos de las residencias y restos de fósiles.

La doctora Salazar examinó minuciosamente la cerámica que yacían en esas cajas olvidadas en el sótano y contradijo la especulación de Bingham de que Machu Picchu estaba asociada con los Incas originarios.

Toda la cerámica , dijo la arqueóloga peruana- viene del siglo XV.

La ciudadela se comenzó a construir, entonces, alrededor de 1450 durante el reino de Pachacuti (1438-1461).

Junto a otras investigaciones, la doctora Salazar y el doctor Burger concluyen que la ciudad fue abandonada 80 años después de su construcción.

Probablemente en los mismos años que los españoles derrotaban a los Incas en 1532.

Con esas nuevas investigaciones se demuestra que Machu Picchu no fue un refugio secreto de los Incas para esconderse de los conquistadores.

Ahora, que Machu Picchu fue un santuario para inmolar a las jóvenes ‘vírgenes del sol’ porque se encontraron allí esqueletos de mujeres, no era cierto.

Un estudio de la Universidad de Tulane mostró que la proporción de esqueletos masculinos y femeninos era semejante.

Como Machu Picchu fue una especie de lugar de recreo de los Incas, la mayoría de la gente que vivía allí (750 aproximadamente) eran sirvientes, artesanos y trabajadores que mantenían la residencia imperial.

Además, no se encontraron entierros fastuosos pertenecientes a la elite Inca, sino todas las tumbas eran de gente común.

Fuente de investigación y vivencias.

Acerca de Onelia Baravalle 3149 Articles
Investigadora y comunicadora. Editora de contenidos en Yo Espiritual.
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