Alimentación y Salud – La otra cara del Vino – Doctor Naturópata Víctor A. Bianco

La otra cara del vino

Hace bastante tiempo que se viene insistiendo, cada vez con mayor ènfasis, en la conveniencia de consumir vino tinto y whisky, en cantidades moderadas, para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Con la creencia de que las personas que no toman bebidas alcohòlicas tienen un mayor riesgo de padecer dichas enfermedades.

Estamos convencidos de que tales afirmaciones merecen un examen màs detenido.

Para ello aportaremos algunos datos basados en los ùltimos conocimientos de la nutriciòn y en investigaciones cientificas realizadas en grupos humanos.

La uva es uno de los mejores alimentos para el cerebro, el hìgado y los mùsculos por su alto contenido de fructosa, vitaminas y minerales,

Pero cuando el jugo de uva se transforma en vino mediante la fermentaciòn alcohòlica, se convierte en un tòxico que “quema” las cèlulas del cerebro y del hìgado

El alcohol contenido en el vino , la cerveza y en otras bebidas alcohòlicas, reduce la capacidad de trabajo del corazòn.

Al tomar dos vasos de vino o su equivalente de cerveza, se reduce la capacidad cardìaca en un veinte por ciento durante unas 24 horas.

En consecuencia, quien toma dos vasos de vino por dìa, se priva de una quinta parte del corazòn.

Esta deficiencia no se percibe porque el alcohol anestesia el cuerpo.

Ademàs, el alcohol aumenta los triglicèridos, una grasa muy peligrosa que se deposita en las paredes de las arterias y tambièn en el cuerpo.

Especialmente en el vientre, produciendo la llamada “obesidad visceral, que segùn los especialistas, es un verdadero peligro para la salud, pues favorece la posibilidad de que se produzcan trastornos en las arterias y en el corazòn.

Hay quienes defienden el consumo moderado de vino por ser adictos a las bebidas alcohòlicas o por motivos comerciales.

La cerveza no es mejor que el vino, tiene los mismos inconvenientes.

El alcohol no es necesario para la vida, por lo tanto se lo considera un vicio.

El organismo no lo necesita para ejercer normalmente todas sus funciones.

La naturaleza de una sustancia no cambia por el hecho de que se la consuma en pequeñas dosis.

El alcohol es un veneno por pequeña que sea la cantidad que se tome.

El vino, como todas las bebidas alcohòlicas, disminuye la resistencia fìsica.

El alcohol es deshidratante, hace orinar màs de lo normal y con la orina se pierden importantes minerales necesarios para el trabajo de los mùsculos.

Destruye vitaminas, en especial la B1 o tiamina, necesaria para el aprovechamiento de los hidratos de carbono, que constituyen el alimento para el cerebro y los mùsculos.

Por ello, el alcohol no puede ser considerado como fuente para el trabajo muscular, al contrario, puede alterar profundamente la capacidad de trabajo de los mùsculos a travès de una alteraciòn de la inervaciòn motriz.

Serìa muy sencillo prevenir los ataques al corazòn tomando un vaso de vino tinto en cada comida.

En esta prescripciòn anticientìfica no se tienen en cuenta los factores de riesgo:

Vida sedentaria, tabaquismo. estrès.

Alimentaciòn rica en colesterol y grasas saturadas: manteca, crema, margarina, frituras,etc.

Ademàs, en la alimentaciòn de los argentinos, hay falta de fibras vegetales:

Cereales integrales, ensaladas y frutas crudas, y un exceso de proteìnas de origen animal (carnes de vaca, pollo,pescado,etc.), hidratos de carbono refinados:

Arroz blanco, azùcar blanco y productos elaborados con harina blanca:

Pan, fideos y pastas en general.

Los procesos industriales los han despojado de sus vitaminas, minerales, enzimas y otras sustancias vitales necesarias para tener salud y resistencia a las enfermedades.

Son de gran importancia las investigaciones en grupos humanos, como la realizada por los Dres. Kaas y Castelli en 200 vegetarianos de Boston. en 1971.

Luego de este estudio, llegaron a la conclusiòn de que las enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse con una alimentaciòn escasa en grasas y colesterol., como la que aconsejamos.

Se dice que el vino tinto contiene “flavonoides”,

Sustancias vitales con capacidad antioxidante que pueden darle al organismo defensas contra ciertos procesos que pueden favorecer la apariciòn de arteriosclerosis, hipertensiòn, diabetes,mal de Alhzeimer y otras enfermedades.

Estas propiedades provienen de la uva con la que se fabrica el vino, por lo tanto podemos obtenerlas de su fuente original:

La uva, sin los inconvenientes del alcohol.

Estos bioflavonoides tambièn se encuentran en todas las frutas y verduras crudas.

Especialmente en las frutas cìtricas, ricas en hesperidina, citrina o vitamina P ( vitamina de la permeabilidad capilar).

La salud del pueblo se verìa muy beneficiada y se gastarìa menos en la atenciòn de enfermos en los hospitles y sanatorios, si se adoptara la costumbre de beber jugo de uva natural o embotellado en lugar de vino o cerveza.

El problema del consumo de bebidas alcohòlicas es que no se puede controlar lo que se toma y se pasa con mucha facilidad del uso al abuso.

Todos los alcoholistas han sido antes “consumidores moderados”, que por diversas circunstancias se convirtieron en alcoholistas.

Hay quienes aconsejan tomar bebidas alcohòlicas con moderaciòn para una mejor digestiòn.

Para lograr esta finalidad son màs efectivas las hierbas medicinales como el cedròn, poleo, menta, etc.

Ademàs, es muy difìcil determinar cual es la cantidad moderada de alcohol para cada individuo de acuerdo a su edad, constituciòn orgànica, grado de tolerancia a este tòxico, estado patològico,etc.

Para no correr riegos lo mejor es no consumir ninguna bebida que contenga alcohol.

Està cientìficamente comprobado que el alcohol es capaz de perjudicar el sistema cardiovascular, dando lugar a patologìas graves como la hipertensiòn arterial, arritimias, accidentes cerebro-vasculares, miocardiopatìas, etc.

Por ello, las personas que han padecido o padecen de algunas de estas afecciones, y las que quieren prevenirlas, no deben consumir ninguna clase de bebidas alcohòlicas, especialmente los jòvenes, pues dichas enfermedades se producen luego de veinte o treinta años, que es cuando comienzan a aparecer los primeros sìntomas, como consecuencia de los continuos errores en la manera de alimentarse y de vivir.

“Tenemos el derecho a la salud y el deber de cuidarla.”

Libro: “Alimentación y Salud”

Fuente: Dr. en Naturopatìa Vìctor A. Bianco – [email protected]

 

 

Acerca de Onelia Baravalle 3148 Articles
Investigadora y comunicadora. Editora de contenidos en Yo Espiritual.
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