Bernardo Stamateas – La Ley del Acuerdo 2/3

La Ley del Acuerdo

Jesús estaba en Getsamaní orando; los discípulos dormían; y el Señor decía: “pasa de mi si es posible.

” ¿Saben qué quiere decir ‘Getsemani’? -que era un campito, un huerto- quiere decir ‘prensa de aceite’.

O sea: las crisis son donde te oprimen; pero sabés que en un momento Jesús oró y dijo: “ya está; vamos.”

¿Por qué dijo ‘ya está; vamos’?

Porque las crisis van a sacar aceite de tu vida.

¿Sabés qué es el aceite?

La unción.

La crisis, tu peor momento, va a sacar la mejor presencia de Dios para que tengas victoria sobre tu cruz.

La crisis que hoy estás pasando no te va a quitar nada; va a sacar de vos el aceite del Espíritu Santo; porque el que empezó la buena obra, la va terminar por completo. ¡¿Cuántos lo creen?!

Te vas a divertir más con los sueños que querés lograr.

Si querés ser piloto de avión te vas a comprar un gorro de piloto.

Fe es saber que todo será terminado. ¿Sabes cómo son los cultos de acá?

Los cultos de Presencia de Dios no son como ‘comida a la carta’; acá es como un ‘buffet abierto’: yo te tiro de todo; vos comé lo que puedas; después no me eches la culpa a mi si te tomaste un cafecito amargo; yo tiro y tiro más comida.

Fe es funcionar con ‘el secreto del león’.

Vamos a hacer un test:
¿Te pasó de a momentos que no veías un futuro bueno?
¿Te pasó de a momentos que tenías pensamientos negativos?
¿Te pasó de a momentos que te ofendía cualquier tontería de cualquiera?
¿Te pasó en algún momento que estabas menos tolerante y querías matar a varias personas?
¿Te pasó de a momentos que tenias ganas de discutir por cualquier tontería?
¿Te pasó de a momentos que no tenías ganas de alabar, de hacer nada, ni de bañarte, ni de comer, ni de nada?

Eso no es falta de fe… eso es cansancio.

El Señor, me dictó esta frase:

“Bernardo: nunca decidas nada cuando estás cansado, nunca medites en nada cuando estés cansado, nunca pienses cuando estés cansado, nunca sueñes cosas grandes cuando estás cansado, nunca planifiques cuando estás cansado, nunca escuches a nadie cuando estás cansado; sólo descansá.” Porque a veces pensamos que nos falta fe, y es que nos falta descanso. Si estás de mal carácter, anda a dormirte una siesta.

¿Por qué le puse el secreto del león?

El león corre setenta kilómetros por hora; a los tres meses ya caza la presa a la perfección, hasta los dos años.

¿Saben cuánto descansa por día? ¡Veinte horas! ¿Cuántos leones habrá acá?

Pero las cuatro horas que le restan se come todo.

Dios te va a dar descanso, aprende a descansar.

Yo a veces termino las reuniones -esta no porque venimos ‘lechuguita’- pero a la tercera, ni sé cómo nos llamamos.

Viene la gente a preguntar y yo le digo: “amén…”; “pastor: yo me quiero matar”, “hazlo, hazlo; el Señor está contigo.”

Una vez estaba en Miami y prediqué, y les oré uno por uno.

Después me llevó una pareja a cenar; y cuando nos sentamos a cenar, yo comía, me quería dormir, estaba re-cansado; y comía y comía; y la parejita se miraba, y me miraban… yo dije: “Padre, le ato la boca en tu nombre, estos me van a venir con un dramón, y yo lo que quiero es irme a dormir”; tenía hambre, que no había comido nada en todo el día. “Pastor, ¿tiene un minuto para nosotros…?”

No les podía decir nada, porque ellos me tenían que llevar al hotel… estaba atado a ellos, desgraciadamente. “Bueno mi amor, empezá vos, porque quedamos que ibas a empezar vos”; “…no me ataques; ve pastor: él me agrede”, “¿yo te agredo?, y cómo no te voy a agredir; decile al pastor: hace seis meses que no tenemos sexo”; y yo comiendo; “…porque él no me toca, no me excita; él lo único que quiere es eso, nada más”, y yo comiendo; “quiero que me ame”, “pero yo soy colombiano, y somos así”, “pero yo soy ecuatoriana…” Media hora hablando.

Yo terminé de comer, y les dije: “así dice el Señor: todo está resuelto; llevame al hotel”, y me fui. Después de muchos meses me invitan justo a la misma iglesia; ni bien llego le digo a la pastora: “no me mande con los mismos de la vez pasada, los que me llevaron al hotel”, porque una vez caés, pero dos veces no. Viene el matrimonio, y me dice: “pastor, usted es un gran profeta; usted nos dijo que el Señor tenía todo en sus manos; después de ese día, nos llevamos bien hasta hoy”, “yo te lo dije: soy profeta” …¡y me fui!

“Yo descanso en el Señor, no del Señor. Fe es saber descansar.”

Fe es disfrutar mi presente.

Todo lo que hoy hago me está preparando para un mañana glorioso. ¿Cuántos estamos haciendo cosas que no nos gustan hoy? Disfrutalo; te estás preparando para tu mañana. ¿Vieron la película Karate Kid? El nene que estaba con el chino le dice: “yo quiero pelear maestro”, y el maestro Shaolin lo manda a pintar un jardín. Y él dice: “yo no quiero pintar un jardín…” Después lo manda a engrasar un auto, y él le dice: “pero… ¡yo quiero pelear!”

El maestro le estaba enseñando un principio espiritual: Dios te va a poner en otros escenarios para que aprendas destreza; porque cuando él pintaba, estaba aprendiendo a desarrollar movimiento. Todo lo que hoy estás haciendo -aunque no te guste- te está enseñando. ¿Cuántos tenían que limpiar una mancha y no salía? Y no salía, y no salía… te está entrenando para aguantar a tu marido después; porque vos de: “si aguanté media hora esta mancha, y no me maté, puedo aguantar las manchas que tiene mi marido.”

Continuará.

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